
El aeropuerto de Bristol, en Reino Unido, generó más de 1.7 millones de kilovatios hora (kWh) de electricidad renovable en lo que va de 2026, un aumento de 20% respecto al total registrado durante 2025.
Esta producción equivale al consumo eléctrico anual de aproximadamente 680 hogares y contribuye a la estrategia de la terminal para alcanzar cero emisiones netas en sus operaciones para 2030.
La infraestructura solar cuenta con una capacidad de 1.5 megavatios (MW), gracias a los paneles instalados en una planta al sur de la pista y en los techos de varios edificios, incluido el intercambiador de transporte público.
La electricidad generada abastece distintos servicios de la terminal, como las pantallas de información de vuelos, las máquinas de café y la iluminación de la pista. También contribuye a la operación de los autobuses eléctricos que trasladan pasajeros dentro del recinto.
El aeropuerto prevé poner en marcha, a finales de 2026, un centro energético con una inversión de 10 millones de libras esterlinas. El proyecto contempla bombas de calor eléctricas que aprovechan la energía del aire exterior para climatizar la terminal. Con esta infraestructura, Bristol busca eliminar el uso de gas para la calefacción del edificio y reducir las emisiones asociadas al consumo energético.
Clare Hennessey, directora de sostenibilidad del aeropuerto, explicó que la generación solar y la electrificación del transporte terrestre forman parte de las medidas para cumplir el objetivo climático de 2030.
La estrategia ambiental también establece una meta intermedia de reducción de 73% de las emisiones de carbono de las operaciones propias para 2027. A estas medidas se suman proyectos de colaboración con el sector aeroespacial para desarrollar vuelos sin emisiones.
La combinación de generación solar, electrificación de equipos y nuevas tecnologías energéticas busca disminuir la huella de carbono de las actividades aeroportuarias y avanzar hacia un modelo operativo con menor dependencia de combustibles fósiles.









