
El Aeropuerto de Bristol informó que está invirtiendo 10 millones de libras esterlinas en un nuevo centro energético de última generación que permitirá eliminar las calderas de gas de su terminal.
La terminal aérea fue la primera en el Reino Unido en comprometerse a alcanzar operaciones con emisiones netas cero para 2030 y ahora busca liderar la descarbonización de sus instalaciones, convirtiéndose en uno de los primeros en eliminar completamente el uso de calderas de gas.
El nuevo centro energético producirá, almacenará y distribuirá energía baja en carbono para calefacción y refrigeración de los edificios principales de la terminal, así como de sus futuras ampliaciones.
La sustitución de calderas de gas por bombas de calor de fuente de aire a esta escala es prácticamente inédita e implicará la instalación de 22 bombas de calor y una caldera eléctrica.
Esta transición permitirá reducir aproximadamente 625 toneladas de CO2 al año, lo que equivale a retirar 135 vehículos de pasajeros de circulación durante un año o al consumo energético de 77 hogares.
Actualmente, el gas representa el 45% de las emisiones directas (alcance 1) del aeropuerto y alrededor del 17% de su huella operativa total (alcances 1 y 2), que también incluye la electricidad consumida y adquirida por la instalación.
“Este es un verdadero hito para el aeropuerto y demuestra nuestro compromiso con la reducción de la huella de carbono. La descarbonización de edificios es uno de los tres pilares clave para lograr operaciones netas cero en 2030, junto con la transición a vehículos eléctricos y la inversión en energías renovables”, afirmó Hannah Pollard, responsable de sostenibilidad del Aeropuerto de Bristol.
Hace tres años, el aeropuerto definió su estrategia de sostenibilidad y estableció una meta intermedia para 2027 de reducir sus emisiones en 73% respecto a los niveles previos a la pandemia en 2019.
Actualmente ya cuenta con bombas de calor en varios edificios operativos, incluyendo oficinas administrativas, estacionamientos y la torre de control.
El nuevo proyecto contempla la instalación de tuberías subterráneas para transportar energía y conectarla con el sótano de la terminal. Las obras comenzarán en primavera y, aunque se trata de una construcción compleja, el diseño modular permitirá fabricar componentes fuera del sitio e instalarlos cerca del hotel Hampton by Hilton en otoño, con finalización prevista antes del invierno.
“Queremos seguir a la vanguardia y liderar el cambio, por lo que también contamos con nuestro programa Aviation Carbon Transition (ACT). Estamos orgullosos de apoyar el desarrollo de tecnologías innovadoras”, agregó.
El programa ACT es un fondo destinado a impulsar iniciativas de descarbonización en el suroeste del Reino Unido, centrado en emisiones indirectas (alcance 3), como las derivadas de vuelos y transporte terrestre. Ofrece subvenciones a organizaciones que desarrollan tecnologías para avanzar hacia vuelos con cero emisiones, con un financiamiento anual de 150,000 libras.
El aeropuerto también ha implementado medidas adicionales, como un centro de clasificación de residuos donde la basura se separa manualmente para maximizar el reciclaje. En 2025 alcanzó una tasa de reciclaje del 74%, superando su objetivo del 70% para 2026.







