
La Autoridad de Aviación Civil del Reino Unido (CAA) conmemoró los 50 años del sistema de Notificación Obligatoria de Incidentes (MOR), un mecanismo que permite recopilar información sobre sucesos que pueden afectar la seguridad de las operaciones aéreas.
La autoridad abordó la evolución y el impacto del sistema en un episodio de su podcast, con la participación de Jon Round, jefe de Espacio Aéreo, Gestión del Tráfico Aéreo y Aeródromos de la CAA, y Phil Sleight, inspector jefe adjunto de la Subdivisión de Investigación de Accidentes Aéreos (AAIB).
El sistema establece la obligación de reportar a la CAA los incidentes relacionados con la seguridad que involucran a usuarios del espacio aéreo del Reino Unido. Su objetivo no consiste en determinar culpables o responsabilidades, sino en obtener información que permita analizar los sucesos, detectar riesgos y establecer medidas para evitar que vuelvan a ocurrir. Este enfoque también busca fortalecer una cultura de reporte basada en la confianza y en el aprendizaje a partir de los errores.
La creación del MOR tuvo como antecedente un accidente ocurrido en el aeropuerto de Heathrow en 1972. Una aeronave entró en pérdida y se estrelló poco después del despegue, con un saldo de 118 personas fallecidas. La investigación pública posterior recomendó establecer un sistema que permitiera recopilar información sobre incidentes y utilizarla para obtener lecciones de seguridad. El MOR entró en operación en 1976 y desde entonces forma parte del sistema británico de seguridad aérea.
Round recordó su experiencia como piloto y señaló que durante sus años en esa actividad presentó numerosos reportes MOR. Ahora, desde su posición como regulador, considera que puede observar con mayor claridad el valor de esa información para la industria.
Afirmó que la seguridad aérea no constituye un proceso estático y que requiere aprendizaje constante. También atribuyó parte de los niveles de seguridad alcanzados por la aviación a la cultura de notificación y a un modelo que permite analizar los sucesos sin centrar el proceso en la asignación de culpas.
El funcionario también destacó que la elaboración de un reporte puede resultar difícil para quienes participan en un incidente, pero consideró que presentar la información representa una forma de contribuir a la seguridad de otros operadores y tripulaciones.
A su juicio, el sistema surgió de una tragedia y mantiene como propósito evitar que sucesos similares se repitan. En 2025, la CAA registró 62,215 reportes MOR, frente a 59,750 en 2024 y 47,491 en 2023, cifras que muestran el volumen de información disponible para el análisis de riesgos de la aviación británica.
Sleight recordó un reporte MOR de 2017 relacionado con un incidente en alta mar que involucró a un helicóptero Sikorsky y que derivó en una investigación de la AAIB. Consideró que, sin el sistema de reportes, la autoridad de investigación quizá no habría tenido conocimiento del suceso.
Explicó que las investigaciones de la AAIB no buscan atribuir culpas ni responsabilidades, sino determinar qué ocurrió y qué medidas pueden evitar un nuevo incidente. Este principio también deberá aplicarse ante la incorporación de nuevas tecnologías y la aparición de riesgos asociados con la transformación de las operaciones aéreas.







