
La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) advirtió que el incremento de impuestos, las regulaciones y las restricciones de capacidad aeroportuaria amenazan la competitividad del transporte aéreo europeo, un sector que durante 2025 respaldó 18 millones de empleos y generó 1.36 billones de euros en actividad económica, equivalentes al 4.9% del Producto Interno Bruto (PIB) de Europa.
Thomas Reynaert, vicepresidente senior de Asuntos Externos de IATA, señaló que la conectividad aérea constituye un elemento estratégico para el crecimiento económico de la región, por lo que resulta necesario establecer políticas públicas que impulsen su desarrollo.
De acuerdo con un análisis de Oxford Economics, encargado por IATA y el Grupo de Acción del Transporte Aéreo (ATAG), la contribución directa de la aviación alcanzó los 306,000 millones de euros (mde) en 2025.
El directivo explicó que cada empleo directo en la aviación europea respalda otros cinco puestos de trabajo en distintos sectores económicos, mientras que por cada euro generado directamente por la industria se producen 3.40 euros adicionales en el conjunto de la economía.
Sin embargo, advirtió que el aumento de los costos operativos y la complejidad regulatoria ponen en riesgo la continuidad de determinadas rutas, particularmente cuando se prevé que las aerolíneas europeas registren un margen de utilidad neta de apenas 3.1% en 2026.
Como ejemplo, indicó que de las 554 rutas entre ciudades de la Unión Europea atendidas por aeronaves regionales en 2016, actualmente 28% ya no cuenta con servicios aéreos. Ante este escenario, destacó las decisiones de Suecia y Alemania de reducir o eliminar impuestos a la aviación, al reconocer la importancia de la conectividad para atraer inversiones, impulsar el turismo y sostener el crecimiento económico.
En materia ambiental, Reynaert cuestionó la posibilidad de ampliar el Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea (EU ETS) a vuelos que operan hasta 5,000 kilómetros fuera de sus fronteras y que ya están cubiertos por el Plan de Compensación y Reducción de Carbono para la Aviación Internacional (CORSIA).
Según estimaciones citadas por IATA, esta medida podría representar un impacto de 280,000 mde sobre la competitividad europea entre 2027 y 2040.
Asimismo, sostuvo que CORSIA podría cubrir aproximadamente 85% de las emisiones de la aviación internacional a partir de 2027 y movilizar más de 100,000 mde en financiamiento climático durante su vigencia. Consideró que ampliar el EU ETS incrementaría los costos de las aerolíneas sin contribuir directamente a estimular la producción de combustible sostenible de aviación (SAF), reducir su diferencia de precio frente al combustible convencional o fortalecer la seguridad energética.
Respecto a la infraestructura, el representante de IATA pidió acelerar la implementación del Cielo Único Europeo y modernizar la gestión del tránsito aéreo para disminuir retrasos, consumo innecesario de combustible y emisiones.
También planteó aprovechar mejor la infraestructura aeroportuaria existente, incrementar la disponibilidad de slots y facilitar el uso voluntario de tecnologías biométricas para agilizar el procesamiento de pasajeros.
Finalmente, Reynaert destacó que, hacia 2045, la contribución de la aviación podría alcanzar 23 millones de empleos y 2.1 billones de euros en actividad económica en Europa.
Para concretar ese potencial, consideró indispensable una estrategia gubernamental coordinada que permita fortalecer la conectividad, avanzar en la descarbonización y garantizar condiciones competitivas para el crecimiento sostenible del transporte aéreo.









