
Eve Air Mobility dio un paso en el desarrollo de su aeronave eléctrica de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL) al completar con éxito su primer vuelo de transición parcial, una etapa clave para validar el comportamiento de la aeronave en el cambio entre vuelo vertical y horizontal.
Durante la prueba, el equipo de ingeniería activó la hélice propulsora trasera mientras la aeronave permanecía en vuelo, con el objetivo de iniciar la transición hacia la sustentación aerodinámica.
Este proceso constituye una de las maniobras más relevantes en la certificación y desarrollo de este tipo de vehículos, ya que combina las características de un helicóptero y un avión en una misma operación.
El prototipo alcanzó una velocidad estabilizada de 27 nudos y una velocidad máxima sobre el terreno de 30 nudos. Asimismo, la hélice propulsora funcionó a velocidades de hasta 1,200 revoluciones por minuto. El vuelo tuvo una duración de 3 minutos y 9 segundos, recorrió aproximadamente 0.84 millas náuticas y alcanzó una altitud máxima de 90 pies sobre el nivel del suelo.
Johann Bordais, director ejecutivo de Eve Air Mobility, destacó que este primer vuelo de transición parcial marca un avance relevante en el desarrollo de la aeronave eVTOL de la compañía.
“La activación exitosa del sistema de propulsión de empuje en pleno vuelo valida un elemento fundamental del diseño de la aeronave y acerca a Eve a su objetivo de ofrecer soluciones de movilidad aérea seguras, eficientes y con capacidad de escalar a nuevas operaciones”, afirmó.
La fase de transición es una de las más complejas en la operación de un eVTOL, ya que requiere transferir gradualmente la sustentación generada por los rotores verticales hacia las superficies aerodinámicas utilizadas durante el vuelo de crucero.
De acuerdo con la compañía, los resultados obtenidos permitirán ampliar el rango operativo de la aeronave y recopilar información para evaluar el desempeño de sus sistemas en condiciones de mayor exigencia.
Marcelo Basile, jefe de ingeniería de Eve Air Mobility, indicó que los resultados de la prueba aportan información relevante para las siguientes fases del programa de desarrollo.
“El vuelo permitió comprobar la activación del propulsor durante la operación aérea y validar parámetros fundamentales de desempeño en el inicio de la transición entre el vuelo vertical y horizontal”.
Añadió que los datos obtenidos servirán para ampliar gradualmente el rango operativo de la aeronave y respaldarán futuras pruebas a velocidades más elevadas y en escenarios de vuelo de mayor complejidad.
Como parte de las próximas fases, la empresa realizará análisis estructurales, evaluaciones de carga y pruebas de enlace de datos para validar el desempeño del sistema de comunicaciones y preparar operaciones a velocidades de hasta 50 nudos.







