
Brussels Airlines informó que en 2025 alcanzó utilidades antes de intereses e impuestos (EBIT) ajustado de 28 millones de euros (mde), lo que representa una caída de 52% en comparación con el año anterior.
La aerolínea atribuyó la disminución en sus ganancias a diversos factores adversos, entre ellos las manifestaciones nacionales en Bélgica que le impidieron operar su programación de vuelos con normalidad. No obstante, la compañía señaló que estos resultados también reflejan la resiliencia de su operación, mientras continúa implementando iniciativas específicas para fortalecer su desempeño operativo y financiero.
Durante 2025, Brussels Airlines operó 11% más vuelos que el año anterior, transportando a 9.1 millones de pasajeros en más de 68 mil vuelos. En paralelo, sus ingresos aumentaron 7%, superando los 1,600 mde.
A pesar de este crecimiento, la aerolínea no logró mejorar su rentabilidad respecto a 2024. El margen de ganancia disminuyó 2.1 puntos porcentuales, ubicándose en 1.7%.
La compañía explicó que enfrentó fuertes presiones externas durante el año. Las manifestaciones nacionales en Bélgica, organizadas por sindicatos en protesta contra reformas gubernamentales, provocaron reducciones significativas en las operaciones aéreas durante siete días del año.
Aunque ningún empleado de Brussels Airlines participó en huelgas, estas protestas impidieron que la aerolínea operara la mayoría de sus vuelos en esas fechas, lo que generó pérdidas acumuladas por 15 mde.
Otros incidentes también afectaron las operaciones, entre ellos avistamientos de drones en Bélgica, un ciberataque en el Aeropuerto de Bruselas y un entorno geopolítico más inestable. Estas situaciones contribuyeron a elevar los costos derivados de irregularidades operativas, que promediaron más de cuatro euros por pasajero.
Además, Brussels Airlines enfrentó diversos desafíos operativos con su flota de largo alcance, lo que provocó periodos prolongados en los que algunas aeronaves permanecieron en tierra. Para mantener la estabilidad de su red, la compañía recurrió temporalmente a acuerdos de wet lease, lo que implicó costos adicionales.
En conjunto, los costos acumulados por la inmovilización de aeronaves de largo alcance ascendieron a 19 mde.
“2025 fue un paso atrás en nuestra trayectoria hacia el margen de 8% que buscamos alcanzar. Sin embargo, el objetivo permanece sin cambios y nos aseguraremos de retomar el camino en 2026. También quiero expresar mi sincero agradecimiento a todos los empleados de Brussels Airlines que hicieron un esfuerzo adicional para atender a nuestros pasajeros durante estas irregularidades”, afirmó Nina Öwerdieck, directora financiera de Brussels Airlines.







