
La Administración Federal de Aviación (FAA) aplicó multas, suspensiones y revocaciones de licencias a operadores de drones por realizar vuelos sin autorización o en condiciones que pusieron en riesgo la seguridad aérea y al público.
Las sanciones correspondieron a operaciones registradas entre 2023 y 2025, muchas de ellas cerca de eventos deportivos, emergencias y espacios aéreos restringidos dentro de Estados Unidos.
La agencia señaló que este tipo de vuelos puede interferir con aeronaves tripuladas, equipos de primera respuesta y actividades de seguridad pública. Recordó que los pilotos remotos deben conocer y cumplir la normativa vigente antes de operar cualquier aeronave no tripulada, incluidos los límites de altitud, las zonas prohibidas y los permisos necesarios.
“La agencia tomará medidas decisivas contra los operadores de drones que ignoren las normas de seguridad u operen sin autorización. Estas operaciones generan riesgos para el espacio aéreo y que la FAA responsabilizará plenamente a los infractores por cualquier violación”, aseveró Liam McKenna, consejero jefe de la FAA.
En 2026, la FAA actualizó su política de cumplimiento para exigir acciones legales cuando los vuelos con drones pongan en peligro al público, violen restricciones del espacio aéreo o se utilicen para cometer otros delitos. La autoridad indicó que esta política busca fortalecer la disuasión y proteger el Sistema Nacional del Espacio Aéreo, que integra operaciones comerciales, privadas y de emergencia.
Las sanciones económicas pueden alcanzar hasta 75 mil dólares por infracción. Además, la FAA puede suspender o revocar la certificación de piloto remoto.
Incluso si el operador no cuenta con licencia, la agencia puede imponer multas al responsable o a la empresa.
Entre los casos recientes destacan multas de 36 mil 770 dólares por volar cerca de una aeronave de respuesta a emergencias durante un incendio forestal; 20 mil 371 dólares por operar en espacio aéreo restringido cerca de Mar-a-Lago; 20 mil 370 dólares por sobrevolar personas en el festival Sunfest en Florida, donde el dron chocó contra un árbol; y 14 mil 790 dólares por volar cerca del estadio State Farm durante el Super Bowl.
Además de las multas, la FAA aplicó medidas administrativas contra ocho pilotos remotos. Las acciones incluyeron suspensiones por un dron que se enredó con un parapente y obligó a un aterrizaje de emergencia, por múltiples infracciones durante un espectáculo de luces con drones en Orlando y por sobrevolar personas en un partido de la NFL en Baltimore.
La agencia también revocó una licencia por operar en espacio aéreo restringido cerca de Mar-a-Lago. La FAA invitó a la población a reportar operaciones inseguras ante su Oficina de Normas de Vuelo local y señaló que investiga todas las denuncias creíbles.







