
Jennifer Homendy, presidenta de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB), expresó la creciente presión que enfrentan los empleados federales al seguir trabajando sin sueldo debido al cierre de Gobierno (shutdown) en el país.
“Nuestros empleados están dedicados, 100% comprometidos con la seguridad, pero el cierre representa una carga significativa para sus familias, así como para la moral”, escribió Homendy en su cuenta de X.
“Encuestas recientes muestran que entre el 57% y el 69% de los estadounidenses viven de cheque en cheque. El pago retroactivo no paga la renta o la hipoteca ahora. El pago retroactivo no cubre el cuidado infantil ahora. El pago retroactivo no pone comida en la mesa ahora”, agregó.
Tras el cierre, el 1 de octubre, algunos empleados federales fueron suspendidos, pero otros como los controladores aéreos de la Administración Federal de Aviación (FAA) han tenido que continuar con sus labores sin un pago, esto al ser considerados personal esencial.
Agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte también han tenido que seguir realizando sus labores en los aeropuertos.
Y si bien ha habido algunos retrasos en las operaciones aéreas, un reporte de Cirium reveló que hasta el 17 de octubre el 82.59% de los vuelos en Estados Unidos habían despegado a tiempo, tasa ligeramente superior al desempeño habitual para esta temporada del año.
A finales de la semana pasada, los trabajadores federales esenciales en todo el país dejaron de recibir su primer salario completo desde el inicio del cierre.
La NTSB continuará respondiendo a escenas de accidentes relacionados con el transporte para recopilar evidencia e investigar, así como analizar incidentes pasados y emitir determinaciones de causa probable y recomendaciones, pero todas las demás actividades fueron suspendidas.







