
LATAM Airlines anunció la incorporación de su primer Boeing 787-9 Dreamliner equipado con motores GEnx de GE Aerospace como parte de su plan de expansión de largo alcance. Con esta entrega, el grupo se convirtió en el primer operador en Sudamérica de esta configuración específica, orientada a fortalecer su red internacional.
La aeronave realizó el vuelo de entrega desde Charleston, Carolina del Sur, en Estados Unidos, hasta Santiago de Chile. Tras su arribo, el avión inició el proceso de incorporación a la flota y se destinó a rutas intercontinentales del grupo, de acuerdo con la planificación operativa de la compañía.
Según información del fabricante, los motores GEnx, sigla de General Electric next-generation, permiten una reducción de hasta 15% en el consumo de combustible frente a la generación previa. Este desempeño también implica menores emisiones de dióxido de carbono y óxidos de nitrógeno, así como una reducción del nivel de ruido durante las operaciones.
Estas características posicionan al Boeing 787-9 con motores GEnx como una herramienta relevante para aerolíneas que buscan optimizar costos operativos y avanzar en compromisos ambientales, en un contexto de crecimiento de la demanda en rutas de largo radio.
Sebastián Acuto, director de Flota y Proyectos de LATAM Airlines Group, señaló que la llegada de esta aeronave representó un avance dentro del plan estratégico del grupo. Indicó que la combinación del 787-9 con motores GEnx permitió reducir consumo de combustible y emisiones, además de ofrecer flexibilidad para atender distintos mercados y perfiles de ruta.
Acuto agregó que esta incorporación resultó clave para reforzar la red de largo alcance y acompañar el crecimiento internacional previsto para los próximos años, en línea con la renovación progresiva de la flota.
La entrega del Dreamliner se integró a un programa de crecimiento y modernización de mayor escala. Al cierre de 2025, LATAM operó una flota de 371 aviones, tras sumar 26 aeronaves nuevas durante ese año, todas correspondientes a modelos de nueva generación.
Para 2026, el grupo proyectó la incorporación de 41 aviones adicionales, incluidos los primeros Embraer de su flota. En 2027, el plan contempló la llegada de otras 27 unidades, entre ellas el primer Airbus A321XLR de la compañía, con la meta de superar las 130 incorporaciones acumuladas hacia 2030 y avanzar en la renovación de más de la mitad de su flota.







