
El 21 de octubre de 2008, la Organización de Investigación Espacial de la India (ISRO) lanzó Chandrayaan-1, su primera misión de exploración lunar, integrada por un orbitador y una sonda de impacto.
El proyecto representó un avance en las capacidades espaciales del país y abrió una nueva etapa en su programa de investigación científica.
La nave despegó desde el Centro Espacial Satish Dhawan a bordo de un vehículo de lanzamiento de satélites polares (PSLV-XL), el 22 de octubre a las 6:22 horas, tiempo local de India, correspondiente al 21 de octubre a las 20:52 horas, tiempo del este de Estados Unidos.
Después de aproximadamente tres semanas de viaje, Chandrayaan-1 alcanzó la órbita lunar y comenzó sus actividades de observación.
El 14 de noviembre de 2008 liberó la Sonda de Impacto Lunar (Moon Impact Probe), diseñada para descender hasta la superficie de la Luna y obtener información durante su trayectoria.
Mientras la sonda de impacto completó su misión al alcanzar la superficie lunar, el orbitador permaneció alrededor del satélite natural de la Tierra, donde recopiló y transmitió información científica durante aproximadamente un año.
Sin embargo, la misión concluyó de manera anticipada cuando los científicos perdieron comunicación con la nave, unos 14 meses antes de la fecha inicialmente prevista para finalizar sus operaciones.
Pese a su terminación prematura, Chandrayaan-1 permitió demostrar la capacidad tecnológica de India para desarrollar, lanzar y operar misiones de exploración más allá de la órbita terrestre, además de contribuir al conocimiento de la composición y las características de la superficie lunar.
Entre sus principales aportaciones científicas destaca la obtención de evidencia sobre la presencia de moléculas de agua y hielo en la Luna, un descubrimiento que contribuyó a transformar el conocimiento sobre la disponibilidad de recursos en el satélite y sus posibilidades para futuras misiones de exploración.
El éxito científico y tecnológico de Chandrayaan-1 sentó las bases para el desarrollo de nuevas misiones lunares de India, así como para sus aspiraciones de realizar vuelos espaciales tripulados y establecer una estación espacial propia.
A 18 años de su lanzamiento, Chandrayaan-1 permanece como un acontecimiento relevante en la historia espacial de India, al consolidar su ingreso a la exploración lunar y demostrar que su programa espacial podía desarrollar misiones científicas de alcance internacional.









