
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de EU (NASA) prepara el primer vuelo del X-59, un avión supersónico diseñado para reducir el impacto acústico del estallido sónico.
Este modelo, conocido como el “avión silencioso”, representa un paso en la búsqueda de nuevas posibilidades para el transporte aéreo. La aeronave se encuentra en la fase final de pruebas en tierra, antes de despegar desde Palmdale, California.
En julio de 2025 concluyeron las pruebas de rodaje a baja velocidad y, como siguiente etapa, se realizarán ensayos a velocidad media y alta. Estos ejercicios permitirán evaluar el frenado, la dirección, la estabilidad y el rendimiento de los sensores.
El equipo también pondrá a prueba el sistema de visibilidad, que sustituye las ventanas frontales de la cabina por cámaras y monitores de alta resolución.
El vuelo inicial tendrá una duración aproximada de una hora. Durante este tiempo, el X-59 alcanzará una velocidad de 240 millas por hora y una altitud cercana a los 12,000 pies. El recorrido iniciará en Palmdale y concluirá en el Centro de Investigación de Vuelos Armstrong de la NASA en Edwards, California. El objetivo principal será confirmar la aeronavegabilidad y seguridad de la aeronave.
En esta fase se revisará el desempeño de componentes críticos como el motor, la estabilización, el piloto automático, la instrumentación y los sistemas de control. Estos datos serán la base para avanzar hacia vuelos a mayor velocidad y altitud.
El X-59 forma parte de la misión Quesst de la NASA, cuyo propósito es recopilar información que oriente a reguladores nacionales e internacionales en el establecimiento de nuevas normas de ruido para vuelos comerciales supersónicos sobre tierra.







