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18/08/2019

¿Vamos en descenso?

Rosario Avilés / Lunes, 11 Febrero 2019 - 21:10

La semana pasada, durante la Cumbre de Asuntos Aeropolíticos y Regulatorios celebrada en Catar, el presidente de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), Alexandre de Juniac, externó sus preocupaciones por la ola neoproteccionista que se advierte en el mundo y que amenaza a la industria aérea pues –como ya lo ha expresado en muchos foros- la aviación es un sector que florece en la libertad.

No se requiere mucha ciencia para percibir cómo los vientos proteccionistas se están haciendo cada vez más fuertes en todas las regiones del mundo. Como advirtiera hace años Joseph Stiglitz, la democracia que parecía establecerse finalmente en muchos países, en particular en América Latina en los 90’s, no trajo consigo los beneficios económicos esperados debido a la desigualdad y esto ha contribuido a buscar el regreso a un pasado idílico.

En otros países, la globalización también significó desempleo y migración, por lo que, en general, muchas naciones están volviendo al esquema proteccionista porque el juego ni ha sido parejo ni ha significado mejoras substanciales para las mayorías. 

Pero es justamente este neoproteccionismo el que predice una contracción económica que muchos economistas y capitanes de empresa vislumbran, si no a fines del 2019 sí durante el 2020. La aviación, como sabemos, es un buen termómetro de la actividad económica y ya se avizoran algunos signos de que el futuro no augura una expansión. 

Si existe una industria netamente global, es la aviación. Y es precisamente el transporte aéreo el que está resintiendo las primeras olas de proteccionismo que se reflejan en menor conectividad y en una contribución menor al PIB y a la generación de empleos. El Brexit “duro” y el bloqueo en contra de Catar por parte de sus vecinos árabes son una buena muestra de que sin apertura no hay crecimiento.

Por ello, aunque IATA es optimista para el 2019, pues se estiman ganancias netas de 35,500 millones de dólares –un poco más alto que el pronosticado- el crecimiento empieza a hacerse más lento: en 2018 fue de 6.5% y este año será de 6% y ya se empiezan a sentir los signos de desaceleración.

En el segmento de carga, el crecimiento del 2018 fue de 3.5% que resulta muy bueno pero que fue significativamente menor que el 9.7% experimentado en 2017 y en diciembre incluso hubo un decrecimiento, en tanto que la capacidad de carga ha crecido mucho más que la demanda.

Y aunque se espera que en este año haya expansión, lo cierto es que la IATA sí ve algunas manifestaciones poco esperanzadoras para los siguientes trimestres, sobre todo si las presiones proteccionistas se aceleran. 

Por cierto, en un par de semanas los principales directivos de la IATA y del Consejo Internacional de Aeropuertos se darán cita en México para analizar las perspectivas del mercado nacional y su relación con el resto de América Latina y el mundo, especialmente a la luz de la cancelación del aeropuerto de Texcoco y las últimas informaciones sobre la sustitución de la capacidad aeroportuaria en tres diversas terminales aéreas.

Y es que a pesar de esta capacidad extra en Toluca y el posible aeropuerto en Santa Lucía, así como la remodelación del AICM, lo cierto es que la cantidad de slots disponibles para conexiones no será muy superior, mientras la propia IATA advierte que las reglas de operación no deberían ser diferentes a las que establece su Guía Mundial de Slots (WSG) ni ser subastados, como ha sugerido la Cofece, pues se generarían distorsiones.

Lo oí en 123.45: Se acerca la Feria Aeronáutica (FAMEX) y sólo falta la firma del “Technical Arrangement Maintaince” entre México y Canadá para que la presencia de ese país como invitado especial sea un real éxito por el intercambio comercial y de inversión que se genere. La pelota está en la cancha de DGAC. Por cierto, esperamos noticias de Mexicana.

E-mail: raviles0829@gmail.comtwitter: @charoaviles

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