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26/05/2020

La OACI cumple 75 años y no todo es miel sobre hojuelas

Juan A. José / Martes, 17 Diciembre 2019 - 20:32

 

El pasado 7 de diciembre, la Organización de Aviación Civil Internacional, mundialmente conocida como OACI, cumplió 75 años de existencia, cerrando así un año muy aeronáutico, cargado de cincuentenarios y centenarios de algunos importantes hitos de la historia aeroespacial mundial.

La fecha dio origen a eventos conmemorativos en diversos estados contratantes,  encabezados por altos funcionarios públicos relacionados con el transporte aéreo, prestadores de servicios de aviación civil y aeroportuarios, gremios y representantes de la organización. 

México no fue la excepción y tal y como suele suceder cada mes de diciembre, el Convenio de Chicago sobre Aviación Civil Internacional y la OACI fueron celebrados teniendo como escenario las excelentes instalaciones del Centro Internacional de Instrucción de Aeropuertos y Servicios Auxiliares en los terrenos que ocupa ese organismo público administrador de infraestructura aeroportuaria en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Para cualquier aeronáutico que se precie de serlo, la celebración debe también ser suya, y para el que firma esta nota sí que lo es, más tomando en cuenta que su primer trabajo en aviación fue nada menos que el de Jefe de la Oficina de asuntos OACI de la entonces Dirección de Aeronáutica Civil.

Pero no todo es fiesta en el seno de la organización que encabeza a la aviación civil internacional; es más, debería haber preocupación en ella.

Once son los temas que sustentan mi hipótesis:

  1. La obsolescencia del marco normativo aeronáutico de muchos estados contratantes y la falta de aplicación de las normas y métodos recomendados contenidos en los anexos al Convenio de Chicago.

  2. La debilidad de algunas de las más importantes autoridades nacionales aeronáuticas.

  3. La amenaza a la seguridad aérea en espacios aéreos sobre territorios en conflicto.

  4. La escasez de personal técnico aeronáutico y la falta de instructores.

  5. La saturación de algunas infraestructuras aeroportuarias y espacios aéreos.

  6. La incapacidad de poder determinar todo el tiempo dónde está volando una aeronave.

  7. La incapacidad de encontrar la manera de regular adecuadamente la operación de los drones.

  8. La subcontratación global y no supervisada de proveeduría aeronáutica.

  9. La sustentabilidad integral de las operaciones aéreas.

  10. La falta de presupuestos por incumplimiento por parte de los estados contratantes de sus compromisos con la organización

  11. Su enorme burocracia.

Tal y como lo afirmo en una nota que está por ser publicada, relacionada con los accidentes del Boeing 737 MAX,  quizás ha llegado el momento de volver a reunirse en Chicago para nuevamente poner en orden a la aviación civil y hasta reinventar a la propia OACI.

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