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19/10/2018

Escuchar al otro

Francisco M. M… / Jueves, 4 Octubre 2018 - 09:19

"Debemos escuchar lo que se dice, pero aún más importante en una negociación, es escuchar todo aquello que no se dice" –Peter Drucker.

Afortunadamente, Aeroméxico y los pilotos de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA) llegaron a un acuerdo para firmar la revisión del contrato colectivo de trabajo, y la huelga programada para el pasado primero de octubre –con todo y prórroga de 48 horas– quedó conjurada. Así, la aerolínea bandera de nuestro atribulado México continúa con sus operaciones normales.

Desconozco aún los términos de la revisión pero estoy seguro que ni empresa ni sindicato lograron lo que esperaban, y estoy seguro también que habrá heridas que deberán ser sanadas.

Puedo presumir de que por cuarenta años como piloto activo fui sobreviviente de huelgas, quiebras, paros, suspensiones, reajustes, convenios, extensiones, prórrogas y todo tipo de problemas laborales entre mi sindicato y Aeroméxico en sus diferentes épocas, y no recuerdo ninguna en que los dimes y diretes de un lado o del otro hayan variado de fondo y forma, a la hora de sentarse a negociar asuntos laborales.  

La mayor parte de las ocasiones se ha visto la misma estrategia de pegar una y otra vez, ventilando las diferencias en los medios de información amarillistas, siempre ávidos de información que inundan a la opinión pública con noticias fuera de la realidad. Como lo hizo el doctor Andrés Conesa, ahora publicando una tabla de sueldos de pilotos, que simplemente dan risa por lo irreales pero que, al mismo tiempo, provocaron la indignación de la planta, con todo y el bombo y platillo con que se anunció el arreglo final.

Por otro lado, el haber culpado públicamente a los pilotos por la quiebra de Mexicana en un programa de noticias me parece un golpe realmente bajo, y una mentira monumental que queda ahí para el análisis posterior.

Por su parte, ASPA tampoco ha variado sus estrategias de negociación y, tal parece, no comprende todavía que el hacer las mismas cosas en cada revisión trae como consecuencia lógica los mismos resultados y las mismas reacciones por parte de la dirección de las empresas con las que tiene firmado un contrato colectivo.

Aeroméxico y su cuadro directivo deberían revisar sus acciones para lograr una mejor relación laboral con ASPA, no sólo en tiempos de revisión contractual sino durante todos los días del año, recordando que son los pilotos y todos sus trabajadores los que le dan vuelta a la manivela de la máquina de hacer billetes; y por su parte, el sindicato debe comprender mejor que este grupo sindical existe por qué también existe una empresa a la que hay que entender y cuidar porque sin empresa no hay sindicato… así de fácil.

No se trata de cumplir solo con el trabajo encomendado y por el que se recibe un salario sino hacerlo de manera ética, comprometida y profesional, y que nadie brinque por este comentario porque “entre gitanos no nos leemos las manos” y sabemos que no todos ponen el esfuerzo y el interés requerido a la hora de trabajar.

Aeroméxico ya no es una empresa aérea del montón y se ha ganado un reconocido lugar internacional, operando una flota actualizada y moderna en rutas que en otros tiempos hubieran sido solo un sueño, lo que ha mejorado sus números (aunque se diga otra cosa) a pesar de los problemas que trae el aumento de precio en los combustibles y otros servicios, incluyendo desde luego el salario de sus trabajadores. Tampoco hay que olvidar que los precios de los boletos para viajar también suben, y suben en dólares americanos.

Me parece que es muy buen tiempo para descansar unos días y, después, ASPA debería buscar sentarse en la mesa con Aeroméxico y Aeroméxico Connect para revisar lo que se hizo, lo que se está haciendo y lo que se piensa hacer de cara al futuro en materia laboral.

Las partes deben comprender que ambos buscan el éxito y el desarrollo sano de la aerolínea, y que no pueden seguir forcejeando cada dos años durante las respectivas revisiones de contrato, por lo que cualquier día es bueno para poner nuevas cosas sobre la mesa y negociar con base en un verdadero compromiso por cumplir las obligaciones que todos tienen; no veo razón para empezar negociaciones contractuales un par de meses antes del vencimiento de un contrato y así se pueda ir aligerando el paquete día con día.

Me parece que es responsabilidad de todos, empresa y sindicato, tratar de mejorar la relación laboral y evitar en el futuro que situaciones tensas y al límite, como la que se ha presentado en este octubre, se repitan. El jarro ya no está como para seguir yendo al agua tantas veces, y estirar de más la liga puede provocar lo que ya hemos visto en no pocas ocasiones y que pocos creyeran posible en su momento. Nombres como PanAm, Branif,  Eastern, Western, TWA, Continental, CMA, entre otras muchas aerolíneas del mundo y de México, fueron íconos y referentes mundiales que hoy ya no existen.

Quiebras de aerolíneas no se presentan solo cada año o en cada revisión de contrato, sino pueden golpear en cualquier momento y por muchas razones, y esto debería ser razón suficiente para que trabajadores y empresa estén siempre alertas y pongan su mejor esfuerzo en cada minuto de su trabajo.

Personalmente, estoy convencido de que nuestra Aeroméxico bien vale el esfuerzo de todos.

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