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17/12/2018

NASA busca reducir resistencia de aeronaves en vuelo

Jorge Castellanos / Jueves, 16 Marzo 2017 - 15:35

La Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (Nasa) de los Estados Unidos realiza un estudio con el propósito de reducir la resistencia al viento de aeronaves en vuelo, mediante una técnica a la que han denominado “Ingestión de capa límite” (BLI por sus siglas en inglés).

A pesar de que los investigadores reconocen que no se trata de una idea totalmente nueva, lo que persiguen con este proyecto es aprovechar los beneficios de la BLI, entre ellos los potenciales ahorros en el gasto de combustible, que los aviones dejarían de ocupar para empujar el avión hacia adelante al reducirse la resistencia, con las consiguientes disminuciones de emisiones y costos de operación que ello implica.

No obstante, esta técnica requiere que las turbinas del avión estén colocadas en la cola, que es donde se acumula una capa de aire lento residual que produce la resistencia adicional.

Al incorporar esta capa al flujo de aire de los motores, se acelera y expulsa con el resto del aire que pasa por las aspas de las turbinas, reduciendo la resistencia, aunque sin generar impulso extra.

Por ello, un equipo del Centro de Investigaciones Glenn de la Nasa, ubicado en Cleveland, Ohio, está realizando pruebas en turbinas con un nuevo diseño de aspas para resistir condiciones de flujo cambiantes, a diferencia de las que presenta una aeronave convencional (con las turbinas en las alas), que recibe una corriente de aire constante.

"Es como un martillazo cada vez que las aspas dan la vuelta”, señaló Jim Heidmann, gerente del Proyecto Avanzado de Tecnología de Transporte Aéreo en el Centro Glenn.

Ante esto, la agencia espacial estadounidense ha creado un modelo a escala –en colaboración con el Instituto Tecnológico de Massachusetts– denominado D8 o double bubble (“burbuja doble” en español), y que tiene como características principales un fuselaje más ancho (que le daría elevación extra), alas más bajas (para reducir el peso) y las turbinas arriba y a la popa del avión (para bloquear aún más el ruido de los motores).

La Nasa cree posible la fabricación y pruebas de vuelo de aeronaves que incorporen la técnica BLI dentro de la siguiente década.

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