
La OACI define en el Anexo 19 y el Doc 9859 el marco para gestionar la seguridad operacional a nivel organizacional y estatal, compuesto por dos elementos: el SMS y el SSP.
- SMS (Safety Management System): Sistema que gestiona la seguridad mediante identificación de peligros, evaluación y mitigación del riesgo, promoción de la seguridad, gestión del cambio y un compromiso explícito de la gerencia.
- SSP (State Safety Programme): Marco nacional que integra políticas, supervisión, gestión del riesgo e indicadores de desempeño, y que exige a todos los proveedores contar con SMS eficaces.
El Anexo 19 consolidó los SARPs (normas y métodos recomendados de OACI) aplicables al SMS y al SSP, facilitando una implantación armonizada. El SRVSOP (Sistema Regional de Vigilancia de la Seguridad Operacional), apoyado por OACI, impulsa en Latinoamérica la armonización normativa, la capacitación y la adopción de LAR (Latin American Regulation), fortaleciendo la supervisión estatal.
Casos de Estudio
En Latinoamérica, el SRVSOP ha acelerado la adopción del SMS mediante proyectos piloto, evaluaciones conjuntas y armonización normativa, apoyando a países con distintos niveles de madurez.
Un caso destacado es Colombia, donde en 2014 Aerocivil renovó el SMS de Copa Airlines mediante un plan de seis años centrado en identificación de peligros, SPIs y mejora continua, conforme al Doc 9859.
También impulsó un piloto para implementar SMS en MRO (Maintenance, Repair and Overhaul) de la región durante la transición a la LAR 145, promoviendo prácticas comunes en gestión del riesgo, documentación, reporte, capacitación y calidad.
Estos proyectos facilitaron mecanismos formales de reporte, investigación y matrices de riesgo, contribuyendo a la estandarización regional.
Importancia de la Implantación de SMS y SSP en Latinoamérica
La implantación efectiva del SMS y SSP es esencial para que los países garanticen un nivel aceptable de seguridad operacional. En una región con infraestructura desigual y supervisión variable, la gestión del riesgo es clave para prevenir incidentes y sostener operaciones seguras.
Los factores humanos, responsables del 70–80% de los incidentes, son un desafío central. Integrar CRM (Crew Resource Management), cultura justa, gestión de fatiga y modelos como SHELL o Reason es clave para reducir fallas y riesgos latentes.
La región enfrenta riesgos emergentes —infraestructura envejecida, clima extremo, drones, ciberseguridad y mayor tráfico— y la capacidad del SMS/SSP para anticiparlos definirá la resiliencia futura del sistema.
En particular, la reorganización del tráfico aéreo en el Valle de México sigue pendiente. Con tres aeropuertos en el mismo espacio aéreo y el AICM saturado, el rediseño de rutas requiere ajustes para reducir riesgos. SENEAM puede optimizar corredores, pero las decisiones clave corresponden a la AFAC (responsable del SSP en México) y la SICT (Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transporte).
Buenas prácticas para la región
La implementación del SMS exige liderazgo directivo: política de seguridad, objetivos, recursos, responsabilidades claras, un Director de Seguridad y rendición de cuentas.
La gestión del riesgo debe basarse en procesos formales de identificación de peligros —reportes voluntarios, inspecciones, análisis de datos— y en la evaluación mediante matrices de probabilidad y severidad según el Doc 9859.
El aseguramiento del SMS requiere SPIs (Safety Performance Indicators), auditorías internas, verificación de mitigaciones, análisis de tendencias, revisión de eventos y gestión del cambio.
La promoción de la seguridad requiere capacitación continua, comunicación efectiva, cultura de reporte sin represalias, campañas internas y formación en factores humanos y CRM.
A nivel regional, es clave avanzar en la armonización normativa, el reconocimiento mutuo y la implementación escalonada del SMS. También debe potenciarse la tecnología para consolidar datos, identificar tendencias e intercambiar lecciones entre operadores y autoridades.
Desafíos Específicos en América Latina
Las organizaciones pequeñas y medianas enfrentan limitaciones de personal y capacitación, lo que dificulta contar con especialistas, actualizar manuales, investigar incidentes y sostener programas de factores humanos, CRM y análisis de datos.
La cultura reactiva en varios países exige liderazgo, cultura justa y sistemas de reporte confiables para pasar a un enfoque proactivo. La supervisión estatal sigue siendo un reto, pues no todos tienen capacidad para ejecutar los cuatro componentes del SSP, generando brechas en la vigilancia de los SMS.
Latinoamérica también presenta variabilidad normativa y distintos niveles de madurez institucional, dificultando la armonización entre países. Asimismo, la integración del SMS entre aeropuertos, ANSP (Proveedores de servicios de navegación aérea), aerolíneas, MRO (Empresas de mantenimiento aeronáutico) y operadores pequeños exige coordinación avanzada.
Finalmente, la adaptación a riesgos emergentes (ciberseguridad, drones, cambio climático, nuevas operaciones) demanda que SMS y SSP evolucionen continuamente y demuestren su valor operativo.
Conclusión
Latinoamérica debe elevar la madurez del SMS y SSP mediante estandarización de LAR, fortalecimiento estatal y uso de tecnología para análisis de tendencias e intercambio de datos. La integración de factores humanos, CRM, fatiga y cultura justa será clave para sistemas proactivos. SMS y SSP son herramientas estratégicas para anticipar riesgos, mejorar eficiencia y fortalecer la reputación del sector; su implementación definirá seguridad y competitividad en la próxima década.
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