
De acuerdo a la última información disponible, las aerolíneas Nacionales Volaris y Viva Aerobús (Viva) están trabajando en un plan estratégico conjunto que no es nuevo en México, pero que hoy más que nunca resulta relevante en el mercado aéreo de nuestro país.
Las dos empresas que trabajan bajo el esquema de bajo costo están proyectando dejar de ser rivales y han acordado formar un grupo aéreo compartido que las una, pero manteniendo sus respectivas marcas originales mediante la creación de una nueva empresa controladora o “holding” que podría llevar el nombre de Grupo Más Vuelos (GMV).
Las razones más profundas de esta decisión tan importante se sabrán con el tiempo, pero podemos comprender que ambas dominan el mismo mercado de aerolíneas de bajo costo y que estarán buscando una reducción de la competencia directa, una mayor cobertura de rutas, ahorros en manejo de flotas, mantenimiento y entrenamientos, más fuerza contra los grandes competidores internos y externos y una mayor estabilidad en caso de crisis.
La idea es mantener los mismos nombres comerciales y mediante la holding coordinar los recursos de ambas empresas, ofreciendo más vuelos a precios ultra bajos y al mismo tiempo ampliar todas sus rutas con una estrategia de bajo costo y alta conectividad, para lograr ser más competitivas mediante más destinos punto a punto desde distintas ciudades dentro y fuera de México.
Se buscaría bajar los costos operativos y de flota mediante economías de escala, acceso a más capital y recursos compartidos, manteniendo empleos y lograr nuevos puestos e impulsar turismo y desarrollo económico.
En resumen, Volaris y Viva pretenden consolidar fuerzas para fortalecer el modelo de aerolíneas de bajo costo en México, bajar precios y costos operativos, expandir rutas y aumentar la conectividad, sin perder sus identidades comerciales ni operar como una sola aerolínea visible para el público.
Este movimiento representa una gran transformación en la aviación mexicana, ya que juntar las marcas bajo una administración de dos de las tres principales aerolíneas Nacionales podría influir en competencia, precios y rutas disponibles en el futuro cercano en un sentido y en otro.
Este esquema no es nuevo y hace años ya fue intentado en nuestro país en el caso de Aeroméxico y Mexicana de Aviación (la primera), que en ese momento se encontraban en graves problemas financieros, pero en ese caso no se dieron los resultados esperados y resultó en un sonado fracaso.
Una mala administración y manejos turbios, menor competencia, reducción en rutas y mala calidad del servicio a pasajeros, problemas laborales y de seguridad operativa, marco regulatorio complicado y choque cultural entre las dos empresas por diferencias de formas de trabajo y liderazgo, entre otras, fueron las causas de la disolución de Cintra.
Cintra, S.A. de C.V. (Corporación Internacional de Transporté Aéreo) no fue una “fusión informal” llamada así por el “Zar de la Aviación” de ese tiempo Gerardo de Prevoisin, quien la definió como una empresa holding y que fue creada oficialmente en México en 1995 para administrar y capitalizar a Aeroméxico y Mexicana de Aviación, junto con otras aerolíneas filiales y poder venderlas por separado una vez saneadas sus finanzas y su operación.
La idea surgió durante una crisis financiera por la que pasaban las dos principales aerolíneas mexicanas tras la devaluación del peso y problemas de liquidez, y se creó Cintra con participación del IPAB (Instituto para la Protección al Ahorro Bancario), el gobierno mexicano y bancos acreedores.
Bajo el esquema holding Cintra, Aeroméxico y Mexicana quedaron bajo un mismo control corporativo, pero mantuvieron sus marcas independientes.
En ocasiones se describe esto como integración operativa debido a que ambas aerolíneas quedaron administradas por la misma entidad controlada, pero existieron planes para combinarlas más estrechamente o fusionarlas.
En el 2005 la idea de la fusión formal de las dos aerolíneas fue abandonada por los problemas que hemos mencionado, siendo finalmente vendidas por separado. Aunque Cintra pretendió estabilizar y eventualmente capitalizar a las aerolíneas, ambas compañías habían sufrido pérdidas financieras importantes y además el grupo enfrentó problemas sobre reglas de competencia y monopolio.
Mexicana de Aviación fue vendida a un grupo privado en 2005, y Cintra dejó de existir como tal cuando sus activos se reorganizaron y Aeroméxico tomó su lugar como entidad accionaria principal.
Cintra fue una empresa holding real creada en México para operar bajo un mismo “paraguas” a Aeroméxico y Mexicana entre mediados de los 90 y mediados de los 2000.
Las dos aerolíneas estuvieron bajo control común, lo cual a veces se interpreta como un intento de fusión o integración aunque no se logró una fusión total formalizada a largo plazo.
Como hemos comentado, este tipo de esquemas referidos a holding o una posible fusión posterior ya se han intentado en México y en otras partes del mundo y han traído grandes ventajas, pero también hay que reconocer sus desventajas.
Una desventaja importante en el caso de Cintra fue la cancelación de rutas para evitar duplicidad de operaciones y el consiguiente ajuste de flota de aeronaves y de personal, así como el aumento en el precio de los boletos.
Con la formalización de esta nueva holding, que parece tener el objeto eficientar costos, rutas y operaciones de Volaris y Viva, seguramente se marcará el inicio de una nueva etapa en la Industria aerea de Mexico que deseamos que tenga éxito por todo lo que implica principalmente en flota y puestos laborales.
Lo que sí es seguro es que, para bien o para mal, nuestra aviación no será la misma después de este intento.
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