
La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) reafirmó su compromiso de alcanzar cero emisiones netas de carbono en la aviación para 2050, mediante el desarrollo de un mercado mundial de combustibles sostenibles, la coordinación de políticas ambientales y el fortalecimiento de las inversiones necesarias para la transición energética.
Durante el Simposio Mundial de Sostenibilidad (WSS) 2026, celebrado en Bruselas, Bélgica, Sandrine Le Borgne, directora general interina de IATA, señaló que la descarbonización del transporte aéreo no debe limitarse al cumplimiento de objetivos climáticos, sino contribuir a reducir la dependencia de los combustibles fósiles, diversificar las fuentes de energía y fortalecer la competitividad económica y la seguridad energética.
La directiva destacó que la transición debe garantizar la conectividad aérea, debido a su importancia para las economías y las comunidades. Recordó que, en 2024, el transporte aéreo sostuvo 11.6 millones de empleos directos y 86.5 millones indirectos, además de contribuir con 3.9% del producto interno bruto (PIB) mundial.
Le Borgne sostuvo que la transformación del sector requiere la participación conjunta de gobiernos, aerolíneas, productores de energía, instituciones financieras y proveedores de tecnología, debido a que ninguna organización o industria puede enfrentar por sí sola los desafíos de la descarbonización.
En este contexto, advirtió que la coexistencia de distintos esquemas regionales y nacionales de regulación de emisiones podría incrementar los costos de los vuelos sin generar reducciones adicionales de carbono.
Por ello, reiteró el respaldo de IATA al Plan de Compensación y Reducción de Carbono para la Aviación Internacional (CORSIA) como marco de coordinación mundial.
Entre las prioridades del organismo se encuentra facilitar el acceso al combustible sostenible de aviación (SAF) mediante herramientas como el Registro SAF de CADO y la plataforma SAF Matchmaker, diseñadas para conectar a productores y aerolíneas, independientemente de su ubicación geográfica, y favorecer las transacciones a precios competitivos.
Asimismo, destacó la incorporación de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) a la alianza destinada a impulsar el suministro de unidades de emisiones elegibles para CORSIA, iniciativa que reúne a más de 80 participantes, incluidos cinco Estados, con el propósito de superar los obstáculos que limitan la disponibilidad de estos instrumentos.
La tercera prioridad consiste en vincular la sostenibilidad ambiental con la viabilidad financiera de las aerolíneas. Para ello, IATA fortalecerá sus actividades de investigación, análisis y colaboración entre los participantes de la industria, con el objetivo de identificar soluciones que permitan cerrar las brechas de inversión y avanzar hacia la meta de 2050.
Finalmente, Le Borgne subrayó que los compromisos ambientales deben traducirse en medidas concretas para ampliar la producción de combustibles sostenibles, movilizar capital y desarrollar infraestructura. Consideró que el progreso dependerá del diálogo entre los distintos participantes del sector y de la adopción de decisiones que permitan acelerar la transición energética sin comprometer la conectividad aérea mundial.









