
La Dirección General de Armamento de Francia adjudicó a Airbus, a través de su filial Airbus Cybersecurity SAS, el contrato PARACOM por un periodo de 25 años para suministrar pasarelas avanzadas de ciberseguridad (para filtrar y autorizar el flujo de información) destinadas a las redes del Ministerio de las Fuerzas Armadas y de los Veteranos de Francia.
Tras un proceso de licitación competitiva, el acuerdo abarca el diseño y desarrollo integral, la producción y el mantenimiento operativo a largo plazo de estas pasarelas.
Una vez desplegadas entre las fuerzas armadas, así como en las direcciones y departamentos del Ministerio de las Fuerzas Armadas y de los Veteranos, las pasarelas PARACOM constituirán un elemento fundamental de la ciberseguridad del Ministerio, al permitir intercambios de datos seguros y filtrados entre redes y sistemas de información con distintos niveles de clasificación o sensibilidad.
PARACOM será homologado y certificado para cubrir una variedad de intercambios de datos entre los niveles “secreto” y “no clasificado”.
“Esta pasarela refuerza el escudo digital del que dependen las Fuerzas Armadas francesas para llevar a cabo sus misiones”, afirmó François Lombard, director de Connected Intelligence de Airbus Defence and Space.
“Desde 2013, suministramos soluciones de pasarela a las fuerzas terrestres francesas. El elevado nivel de experiencia de nuestros equipos de ciberseguridad en el ámbito de las soluciones para el intercambio de datos multinivel refuerza nuestra posición como uno de los principales actores de la ciberseguridad en Francia”, agregó.
Diseñadas para ofrecer un alto grado de versatilidad, las pasarelas podrán instalarse en instalaciones del Ministerio de las Fuerzas Armadas y de los Veteranos o desplegarse directamente en zonas donde se desarrollen operaciones militares. Estarán disponibles en varias versiones, ya sea para su integración en un rack de centro de datos o como una unidad autónoma destinada a su despliegue en un puesto de mando.
También están diseñadas para operar en entornos tácticos con mayores restricciones, e incluso de acceso limitado, como buques de superficie, submarinos, aviones, helicópteros o drones, así como a bordo de vehículos blindados y otros vehículos terrestres.
La creciente digitalización de las operaciones militares y las amenazas asociadas a este proceso hacen que la capacidad de filtrar los flujos de datos se haya convertido en una prioridad fundamental para las fuerzas armadas.







