
Al intentar establecer un sistema de reportes o sucesos que permita identificar riesgos para la toma de decisiones en materia de seguridad operacional, el primer requisito es contar con información suficiente. Sin embargo, el principal reto es precisamente la falta de esa información, señaló Francisco Bernal Lozano, coordinador de Evaluación de la Seguridad de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea de España (AESA).
Durante el último día de actividades de la Semana de la Seguridad Operacional GAP-Safety Week 2025, el especialista detalló que para incentivar esta confianza se requiere de una “cultura justa” (es decir, la práctica de recibir reportes voluntarios sin que existan consecuencias punitivas para quien reporta incidentes, malas prácticas, negligenciasd, etc. con el fin de tomar acciones correctivas)
Para llegar a ello, se necesita tener una cultura de seguridad, es decir un conjunto de valores, conductas, actitudes duraderas relativas a los asuntos de seguridad, compartidas por todos los miembros de la organización a cualquier nivel jerárquico.
En la presentación de su ponencia titulada “Más allá del reporte: construyendo confianza a través de la cultura justa”, el funcionario de AESA precisó que la cultura de seguridad va a decir cómo actuar cuando nadie los supervisa, lo que se traduce en que hace sentir al personal responsable de priorizar la seguridad.
Bernal Lozano externó que la cultura de la seguridad refleja el compromiso real hacia la seguridad de todos los niveles de la organización y que está basada en la confianza del personal y los sectores y debe ser establecida y fomentada por la alta dirección.
El coordinador de Evaluación de la Seguridad de la AESA externó que cada miembro debe tener claro los roles establecidos dentro de la organización, así como la responsabilidad de los demás.Precisó que para lograr esto se requiere de la implementación de la llamada “cultura justa”, es decir la que garantiza la protección del notificante y la confianza en el sistema; es donde se da el retorno del autoanálisis y se motiva al personal que notifica.
Puntualizó que garantizar la protección del notificante significa no castigarlo por sus acciones, omisiones o decisiones cuando sean acordes con su experiencia y capacitación, pero en la cual no se toleran la negligencia grave, las infracciones intencionadas y los actos destructivos.
Mencionó que la gente es reacia a notificar porque tiene miedo a represalias, a que ese reporte en cierto modo sea entendido como autoinculpación, cuando lo que se busca es mejorar la seguridad.
Implementación de la metodología ORAT
Por su parte, Ignacio Fernández Cuenca Hernández director de Consultoría, Medio Ambiente y Tecnologías de Informática del Ineco, habló sobre la puesta en marcha una metodología de infraestructura aeroportuaria, conocida como ORAT (Operational Readiness and Airport Transfer), la preparación operativa y traslado al aeropuerto.
Precisó que este proceso metodológico de la industria aeronáutica asegura la transición fluida de una instalación aeroportuaria nueva o remodelada desde la fase de construcción hasta su operación diaria.
Indicó que con esto se obtienen las verdaderas medidas de cómo funciona un aeropuerto, con el personal que se requiere para su operación.
Clausura de la Semana de la Seguridad Operacional GAP-Safety Week 2025
Martín Pablo Zazueta Chávez, director de Aeropuertos y Negocio Regulado del Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP) comentó que, durante esa semana se tuvo un espacio que reafirmó el compromiso de la seguridad operacional, por lo que agradeció a todos los ponentes que compartieron su experiencia y visión de este tema.
Comentó que a lo largo de esos días se abordaron temas como certificación de aeródromos, la gestión de objetos extraños en pistas, la incursión en pistas, el uso de la Inteligencia Artificial (IA) y drones en la seguridad aérea, la importancia de fomentar la cultura justa y del reporte proactivo.
Indicó que con todo esto, les recordó que la seguridad no es de unos cuantos, si no un compromiso compartido y que se fortalece con la capacitación, colaboración y mejora continua.
“En GAP refrendamos nuestro compromiso de seguir impulsando iniciativas que eleven los estándares de seguridad y operaciones en beneficio de los pasajeros, aerolíneas y la aviación en general”, sostuvo.







