
KLM anunció un amplio programa de reestructuración para fortalecer su posición financiera y garantizar la continuidad de sus operaciones internacionales, mediante la simplificación de su organización, la externalización de actividades y una mayor colaboración con Air France-KLM.
Las medidas contemplan una reducción cercana al 15% de sus puestos de trabajo y buscan mejorar sus resultados anuales en 1,000 millones de euros (mde).
La compañía neerlandesa explicó que necesita alcanzar una mejora acumulada de 1,400 mde en sus resultados anuales para mantener su capacidad de inversión en renovación de flota, atención al cliente y desarrollo de personal.
Aunque en los últimos años logró mejoras estructurales superiores a 750 mde, consideró que estos avances son insuficientes frente al aumento de los costos operativos, los elevados precios del combustible y la incertidumbre internacional.
“El futuro de KLM no está garantizado. El entorno en el que operamos es cada vez más complejo, con inestabilidad mundial, altos precios del combustible y una presión creciente sobre la industria de la aviación”, declaró Marjan Rintel, presidenta y directora general de KLM.
Añadió que la compañía adoptará medidas de gran alcance, algunas de ellas difíciles, y que todas las áreas deberán contribuir al proceso de transformación.
Como parte de su estrategia, KLM mantendrá su red de 160 destinos con vuelos directos desde el Aeropuerto de Ámsterdam-Schiphol y continuará modernizando su flota de 185 aeronaves Airbus, Boeing y Embraer.
En el mercado europeo, la empresa modificará la composición de su flota para ajustar la capacidad a la demanda. Mantendrá los Airbus A321neo, pero sustituirá los Airbus A320 previstos por aeronaves Embraer E195-E2, de menor capacidad. Esta decisión dará mayor protagonismo a KLM Cityhopper, mientras que los Boeing 737 y Embraer E190 serán retirados progresivamente durante los próximos años. El objetivo es recuperar la rentabilidad de la red europea y mejorar la eficiencia operativa.
La reorganización también contempla cambios en los servicios terrestres de Schiphol. KLM transferirá a proveedores externos determinadas actividades de asistencia en plataforma para vuelos europeos y operaciones de manejo de equipaje.
Paralelamente, impulsará la digitalización de los procesos de documentación, embarque y cambios de reservación, con el propósito de otorgar mayor autonomía a los pasajeros y concentrar al personal de las terminales en la atención directa al cliente.
En el área de carga, KLM concentrará sus operaciones de manejo de mercancías en su propio almacén de Schiphol, tanto para los envíos transportados en aviones de pasajeros como en aeronaves cargueras. Esta reorganización permitirá preparar las actividades para la nueva terminal de carga, cuya conclusión está prevista para 2035.
En materia laboral, KLM prevé reorganizar aproximadamente 5,000 puestos de trabajo, mediante la transferencia de actividades, ajustes operativos y mejoras de productividad. De ese total, 1,250 puestos de servicios de catering ya operan en colaboración con gategroup; alrededor de 800 posiciones de servicios terrestres serán transferidas a proveedores externos; otras 2,000, incluidas 1,500 del centro de atención Cygnific, pasarán a Air France-KLM; y las mejoras de productividad previstas supondrán aproximadamente 1,000 puestos menos.
La aerolínea también buscará elevar su productividad estructural al menos 8% para 2028 y negociar convenios laborales con incrementos salariales muy moderados.
Rintel reconoció que la transferencia de actividades tradicionales tendrá consecuencias para los trabajadores, aunque aseguró que se buscará limitar su impacto mediante bajas naturales, acuerdos voluntarios y reubicaciones internas.
“Es doloroso transferir actividades que tradicionalmente han formado parte de nuestra empresa. Esto afecta a compañeros que han dedicado toda su vida laboral a KLM”, señaló Rintel.
La directiva sostuvo que las decisiones se aplicarán mediante el diálogo con sindicatos y representantes laborales, y advirtió que podrían requerirse nuevos ajustes organizacionales para asegurar la competitividad y la conectividad internacional de Países Bajos.









