
La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) advirtió que las aerolíneas enfrentan un entorno de creciente volatilidad económica y operativa, caracterizado por el encarecimiento del combustible, las interrupciones de rutas aéreas y las dificultades persistentes en las cadenas de suministro aeroespacial, factores que presionan su rentabilidad y limitan su capacidad de inversión.
Durante la inauguración del Simposio Financiero Mundial (WFS) y el Simposio Mundial de Pasajeros (WPS) 2026, celebrados en Macao, China, Sandrine Le Borgne, directora general interina, directora financiera y vicepresidenta sénior de Servicios Corporativos de la IATA, señaló que las aerolíneas transportan más de 5,000 millones de pasajeros al año, pero se prevé que obtengan una ganancia de apenas 4.50 dólares por viajero en 2026, equivalente a un margen neto cercano al 2%.
La directiva explicó que, bajo estas condiciones, pequeños incrementos en los costos operativos o reducciones en la demanda pueden transformar las ganancias en pérdidas. Añadió que las compañías deben proteger sus resultados actuales y, simultáneamente, invertir en soluciones tecnológicas que garanticen su competitividad a largo plazo.
Entre los principales desafíos destacó el incremento de los precios del combustible de aviación, que se han más que duplicado respecto al año anterior, así como el encarecimiento del financiamiento y las alteraciones de rutas provocadas por conflictos internacionales.
En este contexto, Le Borgne subrayó que la innovación tecnológica debe generar beneficios financieros concretos y no limitarse a incorporar nuevas herramientas digitales.
Como ejemplo, mencionó que las aerolíneas destinan más de 24,500 millones de dólares (mdd) anuales a los sistemas de pago, por lo que la adopción de nuevos métodos debe considerar sus efectos sobre los costos, el flujo de efectivo y los riesgos financieros.
Asimismo, destacó que la inteligencia artificial (IA) está modificando la manera en que los pasajeros buscan, comparan y adquieren servicios de transporte aéreo, lo que obliga a las compañías a modernizar sus sistemas comerciales sin perder el control de sus datos y de las relaciones con sus clientes.
En ese sentido, señaló que siete aerolíneas ya utilizan o están implementando el sistema de Órdenes (Orders), mientras que se espera que más de 20 compañías adicionales avancen en su adopción a partir de 2027.
Agregó que los proveedores tecnológicos han comprometido más de 1,700 mdd para desarrollar los sistemas de Ofertas y Órdenes (Offers and Orders), considerados fundamentales para la modernización de la comercialización aérea.
Respecto a la experiencia de los pasajeros, la representante de la IATA destacó los avances en el uso de datos biométricos y herramientas de identidad digital para agilizar los procesos aeroportuarios. Durante el encuentro recalcó que el Aeropuerto Internacional de Hong Kong y Air New Zealand se convirtieron en las primeras organizaciones en obtener la certificación One ID, iniciativa que busca permitir la identificación digital de los viajeros a lo largo de su recorrido.
Sin embargo, advirtió que la expansión de estas tecnologías requiere la colaboración de los gobiernos, particularmente para el reconocimiento de las credenciales digitales de viaje desarrolladas bajo las especificaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). Indicó que más de ocho de cada diez pasajeros muestran interés en utilizar pasaportes digitales para realizar el registro de sus vuelos.
Finalmente, Le Borgne sostuvo que el futuro de la aviación dependerá de la capacidad de las aerolíneas, los gobiernos y los proveedores tecnológicos para trabajar de manera coordinada, mediante estándares internacionales que permitan fortalecer la competitividad, mantener la sostenibilidad financiera y simplificar la experiencia de viaje.
“Si nos concentramos en estos tres objetivos, saldremos de Macao con una visión y un camino más claro para generar valor”, concluyó.









