
Octubre se pinta de rosa en apoyo a la lucha contra el cáncer de mama y los pilotos no son ajenos a este problema, pues hace diez años, los pilotos de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA) decidieron cambiar una parte de su uniforme, durante octubre.
Lo que comenzó con una corbata rosa se convirtió, con el paso de los años, en una tradición que ha llevado un mensaje de solidaridad a miles de vuelos, pasajeros y familias.
Este 2026, al cumplir una década, la campaña da un paso más con “Bordando Muuk’: Puntadas que unen vidas”. Muuk’ significa fuerza en lengua maya.
Y esa fuerza comenzó este año en Yucatán, en las manos de mujeres artesanas de Tixcacaltuyub, quienes realizaron un bordado a mano en la corbata que portarán pilotos y estudiantes como símbolo de apoyo a las mujeres que enfrentan el cáncer de mama.A través de un comunicado, ASPA explicó que para hacerlo posible fue fundamental la participación de Fundación Taller Maya, cuyo acompañamiento permitió vincular la campaña con las artesanas y construir un proyecto en el que su trabajo, conocimiento y tradición forman parte esencial de la historia de cada corbata.
“Un sindicato no solamente se construye defendiendo derechos; también se construye entendiendo la responsabilidad que tenemos con la sociedad. Durante diez años, nuestros pilotos han demostrado que podemos levantar la voz por lo que es justo y, al mismo tiempo, extender la mano a quien lo necesita. Eso también es ASPA”, afirmó el Capitán Jesús Ortiz Álvarez, secretario general de ASPA de México.
Por su parte, el Capitán José Suárez Valdez, secretario de Prensa y Publicidad de ASPA de México, destacó el significado que ha adquirido la iniciativa después de una década.
“Durante diez años hemos hablado de nuestras corbatas rosas, pero la corbata nunca ha sido la causa. La causa son ellas: las mujeres, sus historias, sus familias y la posibilidad de decidir que, aunque probablemente nunca las conozcamos, podemos hacer algo por ellas.
“Y ver hoy a tantos pilotos y estudiantes de aviación sumarse nos recuerda algo muy importante: antes de aprender a volar un avión, también podemos aprender qué clase de pilotos queremos ser”, aseveró.
ASPA precisó que todos los recursos obtenidos mediante la campaña contribuirán al trabajo de FUCAM, institución dedicada a la atención integral del cáncer de mama, al tiempo que esta edición reconoce y genera valor para el trabajo de las artesanas que hicieron posible cada uno de los bordados.









