
En México, jóvenes entusiastas conforman el Escuadrón 101, mismo que está compuesto por equipo de alas rotativas y cuya misión es ayudar a la población en caso de algún desastre, así como en el transporte de tropas y mercancías.
Tres de los pilotos del Escuadrón 101 recibieron a A21 en las instalaciones de la Base Aérea Militar de Santa Lucía. Se trató del capitán segundo de la Fuerza Aérea, piloto aviador Rodrigo Alfredo Rocha Lecona; la sargento primero de la Fuerza Aérea, especialista en Electrónica de Aviación (FAEEA), Nayelli Gabriela González García; y el capitán segundo de la Fuerza Aérea, piloto aviador César Octavio Peñafort Zamora.
El capitán segundo de la Fuerza Aérea Piloto Aviador Rocha Lecona expresó que desde niño siempre fue influido por familiares que estuvieron en la aviación, lo que le generó ese cariño por formar parte de la FAM.
“Actualmente cuento con 11 años de servicio en la FAM y 5 años en el Escuadrón 101, donde funjo como copiloto de helicópteros EC 725 Cougar; fui influido por familiares que también fueron pilotos en su momento y estudié en la Escuela Nacional de Aviación, entre a los 18 años, soy originario de Tulancingo, Hidalgo, y tuve que viajar hasta Zapopan, Jalisco, para poder cumplir el sueño de ser piloto”, narró.
Gallardo y seguro de sí mismo, el joven piloto explicó que en la escuela se graduó como piloto de aviones y posteriormente decidió cumplir mayores retos y se hizo piloto de helicópteros en el Centro de Adiestramiento de helicópteros de la FAM.
Mencionó que sí es difícil el cambio, de pasar de ser piloto de avión a uno de helicópteros, ya que es “volver empezar desde cero”, desde la aerodinámica, los controles, es totalmente diferente.
Bajo su experiencia, el Capitán segundo de la Fuerza Aérea Piloto Aviador Rocha Lecona comentó que es “un poco más difícil” el vuelo en helicópteros, pero “mayor satisfacción”.
Indicó que en la Escuela Militar de Aviación para ser piloto se toma un total de cuatro años: el primero es teoría, el segundo vuelan el avión Cessna 182, en el cual se cumplen 80 horas de vuelo, posteriormente el Grob G 120 TP, con otras 80 horas de vuelo y finalmente el Pilatus PC-7, el avión referente para formar a los pilotos aéreos de la FAM.
Mientras que el encargado de capitanear esta aeronave es el Capitán segundo de la Fuerza Aérea Piloto Aviador, César Octavio Peñafort Zamora, quien comentó que tras ver eventos aéreos fue como le nació el gusto por esta actividad.
Originario de Pachuca, Hidalgo, el joven Capitán mencionó que en la carrera hacen dos carreras: una como piloto aviador y una en Administración militar y una vez que egresan, les dan una plaza en una de las 23 bases aéreas, dependiendo de lo que quieran volar, ala fija o ala rotativa.
“En lo personal, yo preferí helicópteros, preferí especializarme en ala rotativa; cuando estaba en segundo año, uno de mis instructores, el Capitán “Volcán” volaba helicópteros y nos enseñaba la vida diaria de los helicopteristas y fumigadores y al ver esos videos, las operaciones que se realizan, que son muy distintos al ala fija, me llamó la atención porque realizas vuelos día y noche, así como fumigación, transporte de apoyo a personal de tierra”, expresó.
Para los tres su más grande satisfacción es recibir el reconocimiento de la gente, “una sonrisa, un gracias, un saber que estamos haciendo un bien” es lo mejor que nos puede pasar, coincidieron.
En ese sentido, el Capitán segundo de la Fuerza Aérea Piloto Aviador, Peñafort Zamora narró que su mayor satisfacción fue llevar víveres a personas afectadas en Hidalgo, sobre todo después de que los niños le platicaban que llevaban 5 días “trepando” carreteras para poder conseguir algo de alimento.
Mujeres rompen mitos para ser mecánicos y pilotos
Mientras que para la Sargento primero de la Fuerza Aérea Especialista en Electrónica de Aviación (FAEEA), González García, oriunda de Torreón, Coahuila, el gusto por la aviación nació desde niña.
“Torreón está cerca de una estación aérea y desde niña veía todas las actividades de aeronaves, tanto civiles como militares y siempre fue mi sueño volar”, dijo.
Para la joven Sargento, el pertenecer a la FAM es un orgullo, ya que además de cumplir su sueño de volar, “sirve a su país”.
Expresó que tanto mujeres como hombres deben romper los paradigmas, ya que todos pueden realizar las mismas actividades, por lo que hay que agradecer al esquema del Ejército que incluye a las mujeres.
“Es un orgullo y claro que estamos capacitadas para todo eso y más; estoy muy orgullosa y feliz de haber cumplido mi sueño de poder volar, ser parte de la Fuerzas Armadas y que nos hayan dado la oportunidad de hacer lo mismo que hacen los hombres. Somos totalmente iguales y podemos hacer lo mismo”, sostuvo.
Explicó que sus funciones son como tripulación de vuelo y especialista en electrónica de aviación; además, señaló que, por ser mujer, una de las ventajas es el tamaño de sus manos, ya que al ser más delgadas y finas pueden acceder con mayor facilidad a espacios donde a los hombres les resulta más complicado realizar ajustes o reparaciones.
“La mecánica y la electrónica son muy bonitas, ya que nosotros le damos mantenimiento a los sistemas electrónicos y eléctricos de la aeronave, los sistemas de navegación, y nos encargamos de hacer el pre vuelo y post vuelo de las aeronaves”, externó.
La Sargento primero de la Fuerza Aérea Especialista en Electrónica de Aviación (FAEEA), González García indicó que sus actividades son como tripulación de vuelo, acompaña al grupo en operaciones de rescate, como es el Plan DN-3. “Somos los ojos traseros de las máquinas de los pilotos”.
Precisó que su responsabilidad es que todo en el vuelo funcione bien, que no tengan ningún problema en el vuelo y ya en tierra, se encarga de verificar que la aeronave no haya tenido ningún tipo de daño.
Escuadrón 101 de la FAM
El escuadrón 101 de la Fuerza Aérea Mexicana está integrado por 11 aeronaves de ala rotativa -popularmente conocidos como helicópteros- y está dotado de un helicóptero EC 725 Cougar de fabricación francesa.
Esta es una aeronave bastante versátil, ya que tiene capacidad para transportar tropas, 28 y 20 aerotropas con dotación completa; estas aeronaves se usan para la aplicación del Plan DN-3 ya sea para el traslado de víveres, insumos y médicos, además de usarse para búsqueda y rescate.
Esta aeronave se usó durante la pandemia del Covid-19, ya que transportaron las vacunas a varias zonas del interior del país.
Además, esta aeronave está dotada con armamento defensivo y ofensivo para alertamiento aéreo y tiene la capacidad para operar de día y noche; esta aeronave es la de mayor capacidad dentro de la FAM, junto con el MI 17.}
De acuerdo con la FAM, esta aeronave puede llevar carga de hasta 11 mil kilogramos al despegue, además de que puede llevar gancho de carga -carga externa- de hasta 5 mil kilogramos.







