
El regreso de Aeroméxico a los mercados bursátiles de México y Nueva York estuvo precedido por una reticencia tanto de la aerolínea como de sus accionistas a desprenderse de sus títulos, reveló el director financiero de la empresa, Ricardo Javier Sánchez Baker.
La operadora volvió a ambas bolsas a inicios de noviembre cuando emitió una oferta pública mixta global. En México colocó 27.4 millones de acciones ordinarias a un precio de 35.34 pesos por título, mientras que en Estados Unidos emitió 11.7 millones de American Depositary Shares (ADS) —7.4 millones a acciones primarias y 4.3 millones a secundarias— a 19 dólares cada una, equivalentes a 10 acciones ordinarias por ADS.
La operación permitió levantar alrededor de 275 millones de dólares (mdd), lo que es alrededor de 5 mil 882 millones de pesos, considerando la sobreasignación.
“Originalmente pensábamos hacer una oferta totalmente secundaria. Cuando llegamos a las etapas finales del proceso de la OPI (Oferta Pública Inicial), muchos de los accionistas existentes expresaron reticencia a vender porque sentían que había un potencial al alza (en la valuación), por lo que decidimos incluir un componente primario, aun cuando no necesitábamos los recursos”, dijo el directivo al medio International Financing Review (IFR).
El regreso a los mercados le valió a la empresa recibir el Latin American Equity Issue of the Year 2025 en los IFR Awards de este año. El medio inglés destacó que el regreso bursátil se concretó pese a múltiples desafíos externos e internos, entre ellos procesos electorales en México y Estados Unidos, tensiones regulatorias y un entorno macroeconómico complejo.
Los IFR Awards se entregan por parte de la publicación inglesa desde inicios de la década de los 80s y destacan transacciones, empresas y participantes de los mercados de capitales y financiamiento a nivel mundial.
Gracias a esta estructura financiera, Aeroméxico pudo destinar los recursos de la OPI principalmente a la expansión, mantenimiento y mejora de su flota.
La valuación implícita de la operación fue de 3.5 veces EV/Ebitdar estimado para 2026, por debajo de pares regionales como LATAM Airlines, compartió IFR, lo que habría reforzado la percepción de potencial de apreciación entre sus accionistas.
Previo a la colocación, la compañía realizó además una distribución a accionistas por 204.6 mdd, sujeta a un periodo de restricción de 180 días tras la OPI. En ese contexto, Delta Air Lines, socio de Aeroméxico y titular del 20% del capital, acordó no vender acciones durante un periodo de cuatro años.
“Este reconocimiento (de los IFR Awards) es para todos en Aeroméxico, porque su gran trabajo ha reforzado la confianza de los inversionistas y el respaldo de las instituciones financieras. Continuamos fortaleciendo nuestra aerolínea con una visión a largo plazo y el orgullo de representar a México en el mundo”, expresó el CEO Andrés Conesa Labastida en su perfil de LinkedIn.







