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La Oficina de las Naciones Unidas para los Asuntos del Espacio Ultraterrestre/ United NaAons Office for Outer Space Affairs (UNOOSA) activó por primera vez el "Protocolo de Seguridad Planetaria" / Planetary Security Protocol (PSP) el pasado 4 de febrero de 2025, en respuesta a la detección del objeto (asteroide) bautizado como 2024 YR4, que -ahora podemos decir-representó una potencial amenaza de impacto en la Tierra en fecha posible calculada el 22 de diciembre de 2032.
El asteroide 2024 YR4, con un diámetro estimado de entre 40 y 90 metros, fue descubierto el 27 de diciembre de 2024 por el Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides / Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System (ATLAS). Este sistema de alerta de impacto de asteroides, operado por la Universidad de Hawái, está diseñado para detectar asteroides que podrían representar una amenaza para la Tierra y juega un papel crucial en la detección temprana de asteroides potencialmente peligrosos / Potentially Hazardous Asteroids (PHAs) (asteroides subclase de los Near Earth Objects-NEOs con potencial de acercarse a la Tierra), lo que permite a la comunidad científica tomar medidas preventivas en caso de ser necesario. Las primeras observaciones del asteroide se realizaron desde Río Hurtado, Chile, donde se encuentra uno de los telescopios del sistema ATLAS. El primer registro de una observación previa al descubrimiento se realizó el 25 de diciembre de 2024. Luego del descubrimiento, se realizaron observaciones de seguimiento por parte de diversos observatorios para determinar con mayor precisión la órbita del asteroide.
El PSP se activa cuando la probabilidad de impacto es superior a un 1%, el 2024 YR4 se caracterizó como como potencialmente peligroso por tener un 1.5 % de probabilidades de impacto con la Tierra en 2032, razón por la cual la ONU lo activó, para determinar la órbita, el tamaño y la amenaza que suponía el asteroide para el planeta, labor que corresponde a la Red Internacional de Alerta de Asteroides / International Asteroid Warning Network (IAWN), que presiden la NASA y el Grupo Asesor de Planificación de Misiones Espaciales / Space Mission Planning Advisory Group (SMPAG) que dirige la Agencia Espacial Europea / European Space Agency (ESA).
La UNOOSA ha trabajado en conjunto con agencias y redes sobre los objetos cercanos a la Tierra / near-Earth objects (NEOs) -objeto en el espacio: cometa, asteroide o meteoroide que debido a la trayectoria de sus orbitas y la atracción gravitacional a veces pasa cerca de la Tierra- y PHAs durante muchos años y ha reconocido que el riesgo de impacto de un NEO es un problema mundial que exige una respuesta internacional. Para abordar ese riesgo, incluida la identificación de los objetos que plantean una amenaza de impacto y la planificación de una campaña de mitigación correspondiente, se requiere una acción colaborativa por parte de la comunidad internacional en beneficio de la seguridad y defensa planetaria. Sobre la base de las recomendaciones formuladas en 2013 para una respuesta internacional a la amenaza de impacto de un NEO, aprobadas por la Comisión sobre la Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos (COPUOS), en 2014 se establecieron la IAWN y el SMPAG.
IAWN es una colaboración mundial de defensa planetaria de organizaciones y astrónomos individuales recomendados por las Naciones Unidas, que utiliza planes y protocolos de comunicación definidos y trabaja colectivamente para detectar, monitorear y caracterizar PHAs y NEOs. Al identificarse una amenaza de asteroides, la IAWN actúa como ente centralizado para difundir información a los gobiernos y apoyar con el análisis de las consecuencias de impacto y la planificación de opciones de respuesta a la mitigación; por primera ocasión -en la existencia de IAWN- el 2024 YR4 representó preliminarmente una amenaza para el planeta. El SMPAG, es un foro internacional entre agencias espaciales que identifica las tecnologías necesarias para la desviación de NEOs, coordina la investigación basada en el espacio y las misiones para ayudar a proteger a la Tierra de los NEOs y tiene como objetivo generar consenso sobre recomendaciones para medidas (políticas y protocolos) de defensa planetaria. Por su parte, la Comisión de Investigaciones Espaciales / Committee on Space Research (COSPAR), integrada por las Academias Nacionales de Ciencias o sus equivalentes y las Uniones Científicas Internacionales, actualizó recientemente su política de Protección Planetaria (PP). El Grupo Especial de la COSPAR sobre el subcomité del PP propuso y redactó la nueva política y la mesa directiva de la COSPAR validó la nueva versión de esta política de defensa planetaria el 20 de marzo de 2024, marcando la primera reestructuración de la PP desde su creación.
El objetivo del PSP, en este caso, es coordinar esfuerzos internacionales para monitorear la trayectoria del asteroide 2024 YR4 y determinar si es necesario tomar medidas para desviarlo. Este protocolo permite a las Naciones Unidas y a la comunidad científica internacional: monitorear el asteroide, evaluar el riesgo de impacto y planificar posibles misiones de desviación. Es importante destacar que la activación de este protocolo solamente es un paso preventivo ya que la probabilidad de impacto, luego de la evaluación inicial, el monitoreo de las orbitas y los cálculos correspondientes, es baja. Sin embargo, la ONU y la comunidad científica han tomado las medidas respectivas para garantizar la seguridad del planeta.
El 2024 YR4 ascendió rápidamente en la tabla de riesgo Sentry de la NASA (sistema de monitoreo automatizado de colisión que permanentemente explora el catálogo más actualizado de PHAs por sus posibilidades futuras de impacto con la Tierra en los próximos 100 años), llegando a tener una probabilidad de 1 en 32 de impactar a la Tierra. Lo que lo elevó al nivel 3 en la escala de Turín, un sistema utilizado desde 1999 para categorizar los asteroides en función de las posibilidades de impactar a la Tierra, cuando podría ocurrir un impacto, y que tan significativa sería la devastación. El nivel 3, se encuentra en la franja amarilla de la escala Turín, descrito como, un encuentro cercano, que merece la atención de los astrónomos; el creador de la escala de Turín es Richard Binzel, científico y profesor de ciencias planetarias en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).
Las observaciones de seguimiento aclararon las trayectorias del 2024 RY4 por lo que el Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra / Center for Near Earth Objects Studies (CNEOS) del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, ahora indica que las probabilidades de impacto del 2024 YR4 son de 0,00005 (0,005 %), es decir, 1 en 20 mil durante su aproximación a la Tierra en 2032. Lo más probable es que las nuevas observaciones telescópicas conduzcan a la reasignación del 2024 YR4 al Nivel 0 “Sin Riesgo” de la escala Turín, ya que el seguimiento adicional de su trayectoria orbital redujo su posibilidad de intersectar la Tierra por debajo del umbral de 1 en 1000, que aun merece la atención del público y de los funcionarios públicos, considerando que la aproximación a la Tierra está a menos de una década de distancia.
En este contexto, mi amigo el Dr. Alejandro Farah, investigador del Instituto de Astronomía de la UNAM, dijo -recientemente- en entrevista a Radio Fórmula, ante la pregunta ¿Tendríamos que preocuparnos, si faltan siete años? “Antes que nada les voy a dar un dato aterrador: La probabilidad de que un objeto grande impacte con la Tierra es 100% seguro. En algún momento a lo largo de los años va a suceder, como ha sucedido en el pasado, como va a seguir sucediendo. No es algo nuevo, ni diferente… Estos sucesos pasan en periodos de tiempo muy
largos.” No obstante, dice el Dr. Farah, el ser humano ha logrado el monitoreo de estos objetos con tecnología, los grandes y peligrosos, citando la misión DART (NASA, 2022), que logró cambiar la órbita de un asteroide mediante el impacto de una nave espacial; procedimiento que -si fuera necesario- podría utilizarse de manera efectiva con cualquier PHA, si se concluyera que existe un riesgo real. Por lo que, aunque es probable, pero añade el Dr. Farah “no es riesgo de preocupación y la humanidad está lista para cualquier eventualidad”, ya que tenemos la tecnología e inclusive se ha probado.
Por su parte, mi amiga la Dra. Adriana Ocampo Uria, geóloga planetaria colombiana y ex colaboradora de la NASA, plantea en su artículo “El asteroide 2024 YR4, ¿una amenaza cósmica o un visitante inofensivo?” que “Aunque la posibilidad de que impacte la Tierra es baja, hay que monitorearlo y estudiarlo”, a través de las redes de radiotelescopios, como Lofar en la Tierra o el espejo dorado del James Webb Space Telescope (JWST) en el espacio. “Hoy, los modelos de la NASA (Sentry) y la ESA (NEODyS) dibujan un futuro de colisión bajo o de un 2 % aproximadamente”.
A pesar de la preocupación de los expertos, las agencias espaciales (NASA y ESA) aseguran que la probabilidad de impacto es abaja, y el monitoreo se mantendrá durante los siguientes años ya que la amenaza de PHAs sigue siendo un tema prioritario para la comunidad científica y las autoridades espaciales como UNOOSA, que continúan estudiando estrategias de mitigación, como desviar su trayectoria (misión DART) o aplicar medidas de emergencia. El descubrimiento oportuno del 2024 YR4 y los estudios sobre Bennu destacan la importancia de la vigilancia espacial y la preparación ante posibles eventos de impacto. La vigilancia y el desarrollo de nuevas estrategias son cruciales para enfrentar los desafíos futuros. La detección y el monitoreo constante de los NEOs han mejorado en las últimas décadas, pero aún hay desafíos por superar. Por lo que es importante perfeccionar la tecnología preventiva y los métodos de defensa planetaria para 2024 YR4 y otros NEOs y PHAs.
El pasado 24 de febrero, la NASA informó en X (antes Twitter) el “fin de la alarma”, señalando que la probabilidad de impacto se redujo hasta el 0,004 por ciento, es decir, una posibilidad entre 25,000. El hecho de que el 2024 YR4 salga del radar de las noticias, representa sólo el comienzo para que los astrónomos mantengan el monitoreo de este y otros PHAs antes de que sus orbitas los vuelvan a acercar a la Tierra. Es decir que, aunque el 2024 YR4 por ahora no representa ninguna amenaza, aun así, tendrá un impacto científico importante cuando nuevamente pase cerca de la Tierra en 2028 y en 2032. El 17 de diciembre de 2028, el 2024 YR4 pasará a 8 millones de kilómetros de la Tierra, mientras que el 22 de diciembre de 2032, pasará a tan solo 268.000 kilómetros de nuestro planeta. No obstante, es importante considerar que la Luna está a 384.000 kilómetros de distancia.
Inicialmente, el asteroide 2024 YR4 generó preocupación debido a una probabilidad de impacto relativamente alta en comparación con otros asteroides de su tamaño. Los cálculos iniciales mostraban una probabilidad de impacto del 2.8%, la más alta registrada para un asteroide de más de 30 metros. Las observaciones y cálculos más precisos realizados por la NASA redujeron drásticamente -a un ínfimo 0.004%- la probabilidad de impacto, lo que significa que la posibilidad de que el 2024 YR4 choque con la tierra es muy pequeña. La NASA ha declarado que el asteroide 2024 YR4 ya no representa una "amenaza significativa" para la Tierra. El 2024 YR4, considerado la semana pasada el más riesgoso registrado, ahora según la NASA y la ESA tiene casi cero por ciento de posibilidad de impactar la Tierra en 2032; podemos estar tranquilos, el 2024 YR4 pasará con seguridad cerca de la Tierra. Aunque el asteroide ya no es una amenaza, los astrónomos continúan monitoreándolo para obtener más información. Este caso destaca la importancia del seguimiento continuo de los asteroides y la mejora constante de las técnicas de cálculo de órbitas, además de que representa una oportunidad para que la NASA y otras instituciones prueben sus sistemas de defensa planetaria.
De acuerdo con la Conferencia de Defensa Planetaria, aunque el asteroide 99942 Apophis no impactará pronto la Tierra, hará un encuentro cercano con nuestro planeta el 13 de abril de 2029, cuando pasará a sólo 31.000 kilómetros sobre la superficie de la Tierra, es decir, más cerca que la mayoría de las órbitas geo sincrónicas de los satélites y diez veces más cerca que la Luna, sin representar ninguna amenaza para el planeta (evento que se produce una vez en cada milenio). Aunque sabemos que Apophis no impactará a la Tierra en un futuro cercano, debido a sus próximos vuelos, el tiempo del asteroide como objeto de interés científico apenas está iniciando. La ruta de Apophis después de 2029 dependerá de cómo la gravedad de la Tierra cambie la órbita del asteroide, según el NASA JPL que estudia la trayectoria del asteroide. Los investigadores de Apophis planeaban observar su paso desde la Tierra, pero con la misión 2023 de la nave espacial OSIRIS-REx, también tuvieron la oportunidad de ver el evento desde el espacio. OSIRIS-REx es la primera misión de EE.UU. en recoger una muestra de un asteroide (2021), regresó a la Tierra el 24 de septiembre de 2023, para dejar una cápsula con material del asteroide Bennu, después de dejar la cápsula de muestra a través de la atmósfera de la Tierra, la nave espacial fue renombrada OSIRIS-APEX y enviada en una nueva misión para explorar el asteroide Apophis en 2029, poco después del vuelo terrestre del asteroide. Según la página de misión OSIRIS-REx de la NASA, la nave espacial observará el vuelo y luego usará sus propulsores de gas para arrancar y estudiar pequeñas rocas y polvo en la superficie de Apophis.
La ONU tiene algunas celebraciones relacionadas con el tema, en 2024, la Asamblea General declaró el 2029 el “Año Internacional de Concientización sobre los Asteroides y Defensa Planetaria”. En diciembre de 2016, la Asamblea General adoptó la resolución A/RES/ 71/90, que declara el 30 de junio “Día Internacional del Asteroide” con el objetivo concientizar sobre el peligro de impacto de asteroides e informar al público sobre las acciones de comunicación de crisis que deben adoptarse a nivel mundial en caso de una amenaza real de un NEO. El 30 de junio de 1908 tuvo lugar el impacto de Tunguska sobre Siberia (Federación de Rusia), el mayor impacto de asteroide en la Tierra registrado en la historia. De acuerdo con el Centro de Estudios NEO de la NASA, se han descubierto más de 36.000 NEOs o PHAs. El 15 de febrero de 2013, una gran bola de fuego, que viajaba a una velocidad de 18,6 kilómetros por segundo, entró en la atmósfera y se desintegró en el cielo de Cheliábinsk. Según la NASA, el diámetro efectivo aproximado del asteroide se estimó en 18 metros y su masa en 11,000 toneladas.
Sin duda, los NEOs y PHAs como 2024 YR4, Bennu y Apophis, entre otros cuyas trayectorias orbitales los acercan ocasionalmente a la Tierra son motivo de atención para la comunidad científica, las redes, las agencias espaciales, los centros de investigación y el público en general, por lo que el PSP de las Naciones Unidas es fundamental para las estrategias de protección planetaria.
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