
El Aeropuerto Internacional de Riga, en Letonia, inició el 22 de septiembre la fase de cualificación de un diálogo competitivo internacional para desarrollar un hotel y un edificio de oficinas dentro del complejo RIX Airport City.
El proyecto forma parte del plan de expansión de los terrenos que rodean la terminal y contempla que ambas instalaciones estén listas hacia 2030.
La primera etapa considera dos parcelas con una superficie conjunta de 2.1 hectáreas. Una de ellas, de 1.2 hectáreas, se destinará al hotel y a la infraestructura asociada, mientras que la segunda, de 0.9 hectáreas, será para un edificio de oficinas. El desarrollador que resulte seleccionado podrá obtener los derechos de construcción por un periodo máximo de 50 años.
El proceso de contratación tendrá dos etapas. En la primera, el aeropuerto revisará las solicitudes y seleccionará a los participantes que cumplan con los requisitos establecidos. En la segunda, los candidatos seleccionados participarán en reuniones para definir los conceptos de las instalaciones y posteriormente presentar sus propuestas finales para el desarrollo de los inmuebles.
La sostenibilidad forma parte de los criterios de la licitación. Las propuestas deberán considerar medidas para reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y el consumo de energía, además de evaluar el uso de fuentes alternativas de generación energética. Estos requisitos buscan integrar los nuevos edificios con los objetivos ambientales establecidos para el desarrollo del aeropuerto.
Al concluir el diálogo competitivo, el Aeropuerto de Riga seleccionará a uno o más desarrolladores con base en la adecuación de sus propuestas y su viabilidad económica. Las empresas interesadas deberán presentar sus solicitudes para participar en la fase de cualificación antes del 30 de octubre.
RIX Airport City forma parte de la estrategia de desarrollo a largo plazo del Aeropuerto de Riga y contempla la transformación de más de 24 hectáreas de terrenos sin urbanizar en un complejo con hoteles, oficinas, comercios, instalaciones logísticas y servicios para pasajeros y empresas.
El proyecto también busca aprovechar la conectividad aérea y la infraestructura de carga del aeropuerto para atraer compañías interesadas en operar en los mercados de los países bálticos y del norte de Europa, además de generar ingresos adicionales para el aeropuerto mediante actividades no aeronáuticas.







