
La Asociación Nacional de Aviación de Negocios (NBAA) celebró que el Senado de Estados Unidos aprobara dos iniciativas dirigidas a modificar el tratamiento de la salud mental y la información sobre medicamentos dentro del sistema de certificación médica de la aviación.
La Ley John A. Hauser de Salud Mental en la Aviación y la Ley de Transparencia sobre Medicamentos en la Aviación fueron aprobadas por consentimiento unánime en el Senado el pasado 24 de septiembre de 2026.
Las iniciativas fueron impulsadas por los senadores John Hoeven, republicano por Dakota del Norte, y Tammy Duckworth, demócrata por Illinois.
La NBAA destacó que las medidas buscan aumentar la transparencia en torno a los lineamientos sobre medicamentos, ampliar el acceso a recursos de salud mental y reducir el estigma asociado con la búsqueda de atención entre pilotos, controladores de tránsito aéreo y otros profesionales de la aviación.
“Esta legislación representa un paso significativo para aumentar la transparencia y eliminar el estigma que con frecuencia se asocia con la búsqueda de apoyo, fortaleciendo en última instancia la cultura de seguridad de la aviación de negocios”, señaló Kristie Greco Johnson, vicepresidenta sénior de Asuntos Gubernamentales de la NBAA.
La organización ha participado previamente en los trabajos para revisar el enfoque de la FAA sobre salud mental. En 2023 representó a la industria dentro del Comité de Reglamentación de Aviación sobre Salud Mental y Autorizaciones Médicas de Aviación.
Uno de los principales cambios planteados por la Ley de salud mental consiste en modernizar los lineamientos relacionados con la salud mental de pilotos y controladores de tránsito aéreo para fomentar la revelación temprana de padecimientos y facilitar su tratamiento.
La legislación también contempla una revisión anual del proceso de Certificación Médica de Emisión Especial de la FAA y recursos adicionales para la Oficina de Medicina Aeroespacial.
En concreto, prevé asignar 15 millones de dólares (mdd) anuales durante los años fiscales 2026 a 2029 para ampliar y capacitar al número de examinadores médicos, incluidos especialistas, con el objetivo de mejorar la eficiencia del proceso de certificación médica especial.
A ello se sumarían 1.5 mdd anuales durante el mismo periodo para una campaña de información pública enfocada en reducir el estigma relacionado con la atención de la salud mental.
La segunda iniciativa, aborda otro de los puntos sensibles para pilotos y controladores: determinar qué medicamentos pueden utilizar sin comprometer su certificación médica o sus funciones operativas.
La propuesta requeriría que la FAA publique, dentro del año siguiente a su promulgación y posteriormente actualice cada año, una lista integral, accesible y de fácil consulta sobre los medicamentos considerados seguros para pilotos, especialistas de control de tránsito aéreo y personal en entrenamiento.
La información deberá indicar, además, si una persona con certificado médico de la FAA necesita limitar o suspender temporalmente sus funciones mientras utiliza determinados medicamentos.
También deberá identificar los fármacos clasificados por la autoridad dentro de categorías como “puede prescribirse de manera segura”, “No emitir”, que puede impedir la emisión de un certificado médico, y “No vuele”, que restringe las operaciones de vuelo mientras se utiliza determinado medicamento.
El objetivo es reducir la incertidumbre para los profesionales de la aviación y para los médicos que los atienden, quienes también dispondrían de información para contactar a la FAA en caso de dudas.







