
La Dirección General de Aviación Civil (DGAC) de Ecuador instaló el Comité Nacional de Seguridad de la Aviación Civil (CNSAC), un organismo que reúne a entidades del Estado y representantes de la industria aeronáutica con el objetivo de coordinar acciones orientadas a fortalecer la seguridad operacional y prevenir actos de interferencia ilícita en el transporte aéreo del país.
La sesión inaugural estuvo encabezada por el subdirector general de Aviación Civil, Alan Ponce, quien asumió la presidencia del CNSAC. En el encuentro participaron representantes de organismos vinculados con la seguridad pública, la defensa nacional, la inteligencia, el control aduanero, operadores aeroportuarios, aerolíneas y empresas de seguridad autorizadas, con el fin de consolidar una estrategia conjunta frente a los riesgos que enfrenta la aviación civil.
Durante la reunión se expusieron los objetivos, atribuciones y alcance del comité. Las autoridades destacaron que el CNSAC funcionará como el principal mecanismo de coordinación interinstitucional para el análisis de amenazas, la gestión de riesgos, el intercambio de información y el diseño de estrategias que contribuyan al fortalecimiento del Programa Nacional de Seguridad de la Aviación Civil.
Uno de los temas centrales fue la amenaza interna, entendida como la posibilidad de que personal con acceso autorizado facilite o ejecute acciones ilícitas dentro del sistema aeroportuario.
Como respuesta a este riesgo, la DGAC presentó el modelo de Gestión del Riesgo Interno, una metodología que contempla la identificación de amenazas, la evaluación de vulnerabilidades, la aplicación de controles de seguridad, el seguimiento de los procesos y la actualización permanente de las medidas de protección.
Los integrantes del comité también revisaron los principales actos de interferencia ilícita contemplados en la normativa internacional. Entre ellos figuran el apoderamiento ilícito de aeronaves, la destrucción de aviones en servicio, la toma de rehenes, el ingreso no autorizado a zonas restringidas, la introducción de armas o sustancias peligrosas con fines criminales, el uso de aeronaves para causar daños y la difusión de información falsa que afecte la seguridad de pasajeros, tripulaciones, trabajadores aeroportuarios e infraestructura aeronáutica.
Asimismo, se destacó la importancia de mantener patrullajes permanentes en áreas públicas de los aeropuertos como parte de las acciones preventivas.
En el apartado de asuntos varios, la DGAC informó sobre los avances del Proyecto Colibrí, una iniciativa impulsada por la Organización Mundial de Aduanas (OMA) con financiamiento de la Unión Europea para fortalecer la capacidad de los Estados en la prevención y combate del crimen organizado transnacional y el tráfico ilícito a través de la aviación general.
En este contexto, la Dirección General de Aviación Civil ratificó su compromiso con el proyecto mediante el fortalecimiento de la coordinación interinstitucional, el intercambio de información y el desarrollo de capacidades de supervisión y vigilancia destinadas a evitar el uso de la aviación civil en actividades ilícitas.







