
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) publicó el informe preliminar sobre el accidente de la aeronave Beechcraft King Air 350 operada por la Armada de México, ocurrido el 22 de diciembre de 2025 cerca de Galveston, Texas.
El siniestro dejó un saldo de seis personas fallecidas, incluidos piloto, copiloto, dos tripulantes de vuelo y dos pasajeros, además de dos pasajeros heridos de gravedad.
El avión, con matrícula ANX1209, se dirigía al Aeropuerto Internacional Scholes (GLS) cuando perdió contacto con los servicios de tránsito aéreo. La tripulación había confirmado que se trataba de un vuelo de evacuación médica (medivac), y recibió instrucciones para realizar una aproximación RNAV (Navegación de Área) a la pista 14 en condiciones meteorológicas de baja visibilidad, con techos reportados a 300 pies y visibilidad de solo 1/4 de milla.
El informe preliminar no determina aún la causa probable del accidente, pero apunta a que las condiciones meteorológicas adversas, la carga operacional del vuelo medivac y posibles errores en la comunicación y ejecución de la aproximación están bajo revisión como factores contribuyentes. La investigación continúa a cargo del NTSB, en cooperación con autoridades mexicanas.
Según las comunicaciones grabadas entre el Control de Aproximación de Houston y la tripulación, el vuelo fue guiado con múltiples vectores, ajustes de altitud y rumbo, hasta que a las 20:59 horas (hora local) se emitieron varias alertas de baja altitud, sin recibir más respuesta por parte de los pilotos.
Minutos antes, se había producido una confusión cuando la tripulación informó erróneamente estar autorizada para aterrizar, cuando solo había recibido autorización para realizar la aproximación RNAV.
Los datos ADS-B revelan que el vuelo partió desde el Aeropuerto Internacional de Mérida (MMMD) a las 18:54, alcanzando una altitud de crucero de 27,500 pies antes de iniciar su descenso sobre Texas. El contacto se perdió a las 20:59:31, cuando la aeronave descendió por debajo de 300 pies sobre el nivel del mar, a unas 3 millas náuticas al noroeste del GLS.
Testigos cercanos al lugar reportaron haber escuchado el motor de la aeronave modificar su potencia, como en un intento de escape o maniobra frustrada, antes de que el sonido cesara abruptamente. Otros, desde una embarcación, vieron al avión volar bajo antes del impacto.
Los restos fueron localizados por las autoridades locales a unos 800 metros de la costa de Galveston, en aguas poco profundas de la bahía de West Bay. El fuselaje, las alas, motores y cola fueron hallados dentro del campo de escombros, que se extendía unos 200 pies. La aeronave fue recuperada para análisis posteriores.







