
Bombardier anunció que su jet ejecutivo Global 8000 recibió la Certificación de Tipo por parte de la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), sumándose a las aprobaciones previamente otorgadas por Transport Canada el 5 de noviembre de 2025 y la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos el 19 de diciembre. La aeronave entró en operación comercial en diciembre pasado.
Considerado el buque insignia de una nueva era para la aviación ejecutiva, el Global 8000 se posiciona como el avión civil más rápido en operación desde la era del Concorde, con una velocidad máxima de Mach 0.95 y un alcance de 8,000 millas náuticas (NM), lo que permite vuelos más rápidos y largos que cualquier otro jet de su categoría.
“Obtener la certificación de la EASA demuestra el esfuerzo y compromiso de los empleados altamente calificados de Bombardier y de nuestros proveedores, en colaboración con los equipos de Transport Canada y la EASA”, señaló Stephen McCullough, vicepresidente ejecutivo de Ingeniería, Desarrollo de Productos y Defensa en Bombardier.
“Este logro refuerza el impulso detrás de este jet revolucionario. Tras su entrada en servicio en 2025, todo el equipo de Bombardier está entusiasmado por entregar más unidades a clientes este año, quienes podrán experimentar nuevos niveles de confort, bienestar y eficiencia”, añadió.
Uno de los atributos clave del Global 8000 es su altitud de cabina excepcionalmente baja: apenas 2,691 pies mientras vuela a 41,000 pies de altitud (12,500 metros), lo que reduce el estrés fisiológico y ayuda a los pasajeros a llegar a sus destinos más descansados y listos para rendir al máximo.
Además de su alcance sin precedentes, el Global 8000 mantiene una agilidad destacable, con capacidades de despegue y aterrizaje similares a las de un jet ligero. Su diseño avanzado de alas, con slats en el borde de ataque, permite a los operadores acceder hasta a un 30% más de aeropuertos que su competidor más cercano.
Con una cabina de cuatro zonas reales y un rendimiento sin igual, el Global 8000 redefine el estándar en la aviación ejecutiva, habilitando vuelos directos entre un número mayor de ciudades.







