
Boeing está preparándose para activar la linea de ensamblaje norte (North Line) que tiene en sus instalaciones de Everett a mediados de año para la producción de los modelos 737-8 y 737-9 como antesala de su objetivo de ensamblar el ya retrasado 737-10.
El portal Leeham publicó que el fabricante ya se acercó de manera informal a la Administración Federal de Aviación (FAA) antes de solicitar oficialmente la solicitud para abrir la línea de ensamblaje.
Desde que el programa original del 737 se lanzó hace más de 50 años, la planta en Renton, también en el Estado de Washington, es la que se ha encargado de la producción de la familia.
La North Line es completamente nueva por lo que requiere del certificado de la FAA, la cual tiene que hacer lo mismo con los modelos 737-10 (el más grande de la familia) y 737-7 (el más pequeño).
Boeing había comentado que la activación no ocurriría sino hasta finales de este año, a la espera de la certificación del 737-10, pero el mismo CEO Kelly Ortberg declaró recientemente que la nueva meta es activarla a mediados, luego de presentar la solicitud formal a la FAA a más tardar marzo.
La dirección busca reasignar trabajadores del 737 de Renton a la planta de fuselaje ancho de Everett, donde se ubica la North Line, instalada en la antigua nave de ensamblaje final del 787 en Everett.
Fuentes de Leeham comentaron que para el 2026 se pueden ver 15 modelos por mes durante el 2026, mientras que la producción en Renton estará limitada a 47 aviones por mes.






