
Joby Aviation anunció un plan de inversión para duplicar su capacidad de fabricación en Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar una producción de cuatro aeronaves al mes en 2027.
La compañía enfoca esta expansión en el desarrollo y fabricación de aeronaves eléctricas de despegue y aterrizaje vertical destinadas al transporte comercial de pasajeros.
El anuncio se da en un contexto de impulso institucional a la movilidad aérea avanzada en Estados Unidos. Joby informó que identifica más de 1,000 millones de dólares (mdd) en ventas potenciales de aeronaves y servicios.
Este escenario se vincula con el Programa Piloto de Integración eVTOL (aviones eléctricos de despegue y aterrizaje vertical) del Gobierno estadounidense, presentado en septiembre, que busca habilitar operaciones iniciales de taxis aéreos en mercados seleccionados antes de la certificación completa por parte de la Administración Federal de Aviación (FAA).
El programa federal incluye una orden ejecutiva presidencial que instruye al Departamento de Transporte y a la FAA a facilitar la entrada en operación de aeronaves eVTOL que cumplan con criterios de madurez técnica y seguridad. Estas medidas pretenden acelerar la validación operacional de este tipo de aeronaves dentro del sistema nacional de aviación.
JoeBen Bevirt, fundador y director ejecutivo de Joby Aviation, afirmó que la industria se acerca a una nueva etapa de crecimiento para la aviación. Explicó que, desde las fábricas de la compañía en California y Ohio, la empresa busca transformar la manera en que las personas se trasladan a nivel global, al consolidarse como una de las pocas organizaciones con la capacidad industrial para fabricar aeronaves a ese ritmo y con esos estándares de calidad. Indicó que este momento se explica por el avance del programa de taxis aéreos y por la demanda que la compañía ha identificado en el mercado.
“Dada la madurez de nuestro programa de taxis aéreos y la importante demanda que estamos observando para nuestras aeronaves, estamos seguros de que ahora es el momento adecuado para invertir en el equipo, las instalaciones y el personal necesarios para acelerar la producción, y esperamos hacerlo con Toyota, el mayor fabricante de automóviles del mundo, a nuestro lado”, indicó Bevirt.
Como parte de esta estrategia, Joby concluyó en julio la ampliación de su planta de fabricación en Marina, California, y en octubre inició la producción de palas de hélice en Ohio.
La empresa comenzó la adquisición de equipos adicionales para elevar la capacidad de fabricación de dos a cuatro aeronaves mensuales y abrió procesos de contratación para sostener operaciones continuas en su planta de California.
En materia regulatoria, Joby inició recientemente las pruebas de encendido de la primera aeronave conforme a los requisitos de la FAA destinada al proceso de Autorización de Inspección de Tipo (TIA), etapa final de la certificación de tipo. Las aeronaves restantes requeridas para estas pruebas avanzan en producción. En paralelo, la compañía cerró en mayo de 2025 el primer tramo de una inversión estratégica de 250 millones de dólares de Toyota Motor Corporation, con la que ambas empresas trabajan en una alianza de fabricación orientada al aumento de la producción.
“Nuestra asociación con Toyota es fundamental para nuestra capacidad de ampliar la fabricación”, afirmó Bevirt.







