
Joby Aviation, empresa desarrolladora de taxis aéreos eléctricos para el transporte comercial de pasajeros, inició las pruebas de encendido del primero de varios aviones que cumplirán con la normativa de la Administración Federal de Aviación (FAA). Estas aeronaves serán utilizadas para obtener la autorización de Inspección de Tipo (TIA), paso previo a la certificación final.
Con este avance, la compañía comenzará una serie de pruebas de integración de hardware y software como preparación para las pruebas de vuelo con pilotos de la FAA. Las pruebas TIA forman parte de la última fase del proceso de certificación de tipo y marcan un punto clave en la ruta de Joby hacia su operación comercial.
Didier Papadopoulos, presidente de Aircraft OEM en Joby, destacó que el inicio de las pruebas es resultado de más de una década de trabajo técnico y de certificación.
“El proyecto integra diseño, proceso de fabricación y estrategia de certificación en un solo modelo funcional, lo que confirma la capacidad de la empresa para desarrollar una aeronave segura y producirla de manera constante. Esta etapa representa uno de los hitos más relevantes para la compañía y acerca su objetivo de obtener la certificación de la FAA”, agregó.
La primera aeronave destinada a la TIA fue construida bajo el sistema de gestión de calidad de la empresa y corresponde al diseño previsto para las pruebas. Cada aeronave fabricada para esta fase incluirá componentes aprobados por la FAA y producidos conforme a los diseños revisados por los representantes de ingeniería y aeronavegabilidad designados por la autoridad.
Las pruebas de encendido constituyen el paso inicial hacia los vuelos de acreditación. Joby prevé que los primeros vuelos de prueba con sus propios pilotos comiencen antes de finalizar 2025, mientras que los pilotos de la FAA asumirán las operaciones en 2026.
Durante el periodo de evaluación, Joby colaborará estrechamente con la autoridad aeronáutica para confirmar que la aeronave cumple los estándares de seguridad y desempeño. Las pruebas incluirán validaciones de rendimiento, control de vuelo, manejo, mantenimiento y operaciones.
Los resultados obtenidos permitirán a la FAA evaluar la conformidad de la aeronave antes de emitir la certificación de tipo que autorizará su operación comercial.







