
Texel Air incorporó dos Boeing 737-800BCF a su operación en Nueva Zelanda, con una inversión de 95 millones de dólares neozelandeses (mdd). La segunda entrega, correspondiente al avión denominado Florence, marcó la conversión número 200 de un Boeing 737-800 de pasajeros a carguero dentro del programa del fabricante.
Con estas adquisiciones, la empresa amplía su capacidad para atender el transporte de mercancías en rutas nacionales e internacionales.
El Florence, con matrícula ZK-TXH, operará inicialmente vuelos chárter para cubrir la demanda de transporte de carga en el mercado neozelandés y facilitar los envíos internacionales.
La aeronave se sumó al Karen, otro Boeing 737-800BCF que la compañía recibió en agosto de 2026. Ambos aviones permitirán atender los principales centros logísticos del país y conectar con destinos regionales, de acuerdo con las necesidades de sus clientes.
Tras estas incorporaciones, Texel Air cuenta con siete Boeing 737-800BCF en Australasia y una flota mundial de 12 aviones Boeing 737. De estos últimos, cinco tienen su base en Bahréin, desde donde la compañía desarrolla parte de sus operaciones. La expansión también elevó a más de 165 el número de empleados de Texel Air en Australasia, en línea con el crecimiento de sus actividades de carga.
La entrega del Florence representa un nuevo hito para el programa Boeing Converted Freighter (BCF), que adapta aeronaves diseñadas para el transporte de pasajeros al traslado de mercancías.
La transformación requiere modificaciones estructurales, como el refuerzo del piso, la instalación de una puerta de carga en la cubierta principal y la incorporación de sistemas para el manejo de mercancías. Estas adaptaciones permiten utilizar aviones existentes en operaciones de carga y ampliar su capacidad de transporte.
Texel Air atribuyó la inversión al aumento de la demanda de servicios de carga aérea en Nueva Zelanda, en particular para envíos urgentes y operaciones chárter especializadas. La disponibilidad de más aeronaves busca responder a las necesidades de transporte entre los centros logísticos nacionales y los mercados internacionales.
La expansión también refuerza la presencia de la compañía en Australasia, una región en la que combina operaciones de carga con servicios adaptados a los requerimientos de sus clientes.









