
La Dirección Nacional de Aeronáutica Civil de Paraguay (DINAC) señaló que la aerolínea Paranair ha enfrentado dificultades operativas durante varios años debido a una cantidad insuficiente de aeronaves, una situación que se agravó recientemente tras trabajos de sustitución de motores que provocaron cancelaciones generalizadas de vuelos y alteraciones en los itinerarios.
Rubén Aguilar, director de Aeropuertos de la DINAC, afirmó que la aerolínea ha tenido dificultades para mantener su red de rutas debido a la limitada disponibilidad de flota. Explicó que los recientes trabajos de reemplazo de turbinas afectaron aún más las operaciones y ocasionaron la cancelación de numerosos vuelos.
Aguilar subrayó que la prioridad del regulador es garantizar que las aeronaves cumplan con todos los requisitos de aeronavegabilidad y seguridad antes de regresar al servicio.
La autoridad indicó que Paranair está reanudando gradualmente sus vuelos y trabaja para cumplir sus compromisos con los pasajeros, mientras la DINAC continúa supervisando que la compañía cumpla con los requisitos técnicos y financieros de certificación.
Por separado, el presidente de la DINAC, Nelson Mendoza, informó que la autoridad ya adoptó medidas administrativas tras recibir quejas de agencias de viajes de Paraguay, autoridades de turismo y la entidad de protección al consumidor por cancelaciones reiteradas, cambios de horario y retrasos en los reembolsos a pasajeros.
Mendoza señaló que Paranair opera actualmente con una sola aeronave y que se le instruyó presentar un programa de vuelos acorde con su capacidad operativa disponible.
Añadió que la aerolínea busca reincorporar una segunda aeronave al servicio, aunque esto dependerá de su situación financiera.
La DINAC también advirtió que podría realizar una auditoría financiera y técnica si la aerolínea no logra estabilizar sus operaciones.
Además, la autoridad confirmó que el 17 de julio presentó una acción legal para recuperar tasas administrativas impagas. Desde entonces, Paranair realizó un pago parcial y suscribió un acuerdo de pago, que, de acuerdo con la DINAC, la compañía está cumpliendo actualmente.
A pesar de las dificultades operativas y financieras, Mendoza destacó que el regulador no ha encontrado pruebas de que la seguridad de los vuelos haya sido comprometida.
También aseguró que la supervisión de la aerolínea continuará mientras trabaja para restablecer la normalidad de sus operaciones.







