
El CEO de Ryanair, Michael O’Leary, descartó instalar el sistema de internet de Starlink en su flota de aviones Boeing 737 debido a que el peso y la resistencia aerodinámica de la antena incrementaría un 2% el consumo de combustible.
“Es necesario colocar una antena en el fuselaje que aumenta en un 2% el consumo por el peso y el arrastre y no creemos que nuestros pasajeros quieran pagar por el Wi-Fi en un vuelo que dura poco más de una hora en promedio”, explicó el directivo a Reuters.
La postura por parte de la aerolínea de bajo costo va contraría a otras empresas de vuelo, como Lufthansa, que han apostado por el servicio de la empresa de Elon Musk.
Las declaraciones de O’Leary causaron una respuesta desde Starlink, pues el vicepresidente de Ingeniería, Michael Nicolls, afirmó que los datos del directivo de Ryanair son incorrectos, pues el 2% corresponde a antenas antiguas.
“En nuestro análisis, el aumento de consumo para un Boeing 737-800 es de aproximadamente 0.3% con nuestro diseño de antena actual, considerando que la aeronave consuma 800 galones por hora”, explicó Nicolls. “No estoy de acuerdo con que los pasajeros no quieran un buen Wi-Fi en el vuelo”.
El mismo Musk calificó lo dicho por O’Leary como desinformación y señaló que el impacto del 0.3% podría reducirse incluso al 0.1% mediante mejoras en la integración aerodinámica.
“Dudo que ellos puedan medir con precisión la diferencia en el consumo de combustible, especialmente en un vuelo de una hora, donde el arrastre adicional es prácticamente cero durante la fase de subida debido al alto ángulo de ataque”, afirmó el empresario.







