
Lufthansa Airlines y Lufthansa CityLine renovaron la certificación conforme a la normativa europea EMAS (Sistema Comunitario de Gestión y Auditoría Medioambientales) en sus sedes de Fráncfort y Múnich.
Esta renovación confirma la consolidación de un sistema de gestión ambiental que cumple con los más altos estándares de la Unión Europea. La evaluación externa del programa EMAS verificó la implementación y desarrollo continuo de los procesos ambientales de la aerolínea, mediante auditorías e inspecciones que ofrecieron una visión independiente del cumplimiento y del compromiso de sus empleados.
El director general de Lufthansa Airlines, Jens Ritter, señaló que la certificación coincide con un aniversario relevante para el grupo, ya que en la declaración medioambiental de 2025 se conmemoran 25 años desde que Lufthansa CityLine se convirtió en la primera aerolínea del mundo en recibir la validación conforme a la norma EMAS.
“Desde entonces, hemos trabajado continuamente en el desarrollo de nuestro sistema de gestión medioambiental operativo. Mediante un uso más eficiente de los recursos y la optimización de los procesos en Lufthansa Airlines y Lufthansa CityLine, estamos avanzando tanto en los objetivos medioambientales como en los económicos. Mantenemos este rumbo incluso en tiempos económicamente difíciles”, señaló Ritter.
El sistema EMAS, desarrollado por la Unión Europea, permite a las empresas adoptar voluntariamente sus lineamientos para mejorar su desempeño ambiental. Las organizaciones que lo aplican deben someterse a evaluaciones externas que confirman la eficacia de sus acciones. Lufthansa incorporó este modelo en sus operaciones con el fin de fortalecer la transparencia y la eficiencia en la gestión de sus recursos.
Lufthansa CityLine se convirtió en 2000 en la primera aerolínea del mundo en obtener la validación EMAS. Posteriormente, en 2018, Lufthansa Airlines adoptó un sistema de gestión ambiental certificado en su sede de Múnich, y en 2022 integró este modelo con Lufthansa CityLine. En diciembre de 2023 se sumó la sede de Fráncfort, lo que representó un avance importante para consolidar la sostenibilidad corporativa del grupo. Desde entonces, ambas aerolíneas publican sus progresos en una declaración medioambiental conjunta disponible para el público.
Actualmente, alrededor de 40 coordinadores ambientales trabajan en los distintos departamentos de Lufthansa Airlines y Lufthansa CityLine para fortalecer la gestión ecológica.
Las herramientas digitales desempeñan un papel clave en el monitoreo y reducción de las emisiones mediante el análisis de datos y sistemas automatizados. En 2024, la compañía continuó aplicando medidas de optimización, entre ellas el apagado de motores durante el rodaje, la mejora en los procesos de reciclaje y la optimización de la carga de bebidas a bordo, con el objetivo de reducir el consumo de combustible y las emisiones de CO2.







