
Beyond Aero completó la primera campaña de pruebas en túnel de viento mediante la cual validó el desempeño aerodinámico de su aeronave BYA-1, la cual es propulsada por celdas de combustible de hidrógeno.
Las evaluaciones se realizaron durante un periodo de cinco semanas en otoño del año pasado y se centraron especialmente en los tanques de hidrógeno gaseoso ubicados en las puntas de las alas y en la unión ala-fuselaje, informó la empresa.
Agregó que este tipo de configuración genera “zonas complejas de interacción aerodinámica”, en las que “incluso efectos geométricos menores pueden influir de manera significativa en la sustentación, la resistencia y la estabilidad”.
La campaña de pruebas también buscó demostrar que la configuración “se comporta de manera estable, predecible y controlable a lo largo del envolvente de vuelo previsto”.
Adicionalmente, las pruebas sirven para reducir la incertidumbre aerodinámica residual antes del congelamiento de la geometría y de las fases posteriores de desarrollo.
Los ejercicios se llevaron a cabo en las instalaciones de baja velocidad de los German-Dutch Wind Tunnels, en Marknesse, Países Bajos, utilizando un modelo a escala 1:8 del BYA-1, a velocidades de hasta 288 kilómetros por hora.
Ahora, Beyond Aero se enfocará en completar la fase de revisión preliminar de diseño del programa.
La compañía ha señalado previamente que su objetivo es congelar el diseño del BYA-1 —un jet con un alcance de mil 480 kilómetros— alrededor de 2027, con una entrada en servicio prevista para principios de la década de 2030.







