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22/09/2018

Fabricarán en 3D piezas de avión

Rosa Náutica / Martes, 9 Febrero 2016 - 07:52

Con el fin de reducir altos costos asociados al mantenimiento y reparación de sus aeronaves, la fabricante de aviones Boeing y la aerolínea alemana Lufthansa estudian ya la posibilidad de utilizar sistemas de fabricación aditiva, popularmente conocida como impresión 3D.

Ambas compañías llevan meses trabajando, junto a otros socios de Europa y Estados Unidos en el proyecto europeo RepAir, que consistiría en un sistema incrustado en el avión, capaz de detectar fallos (mediante simulación física y análisis de datos) y mandar un aviso al aeropuerto de destino indicando la pieza dañada.

La idea es que en los aeropuertos haya un repositorio de piezas de repuesto digitales en ficheros 3D que se impriman in situ, eliminando todos los stocks de piezas físicas y permitiendo la reparación en tiempo real.

Javier Llano, director de Transformación Digital en proyectos de integración de sistemas de Atos España, asegura que el proyecto ha demostrado que esta solución reduciría en un 20% los tiempos de avión parado y lograría un ahorro del 20% en costes de operaciones de mantenimiento.

Altos es otro de los socios del proyecto, que cuenta con un presupuesto de casi seis millones de euros (4,2 millones, contribución de la Comisión Europea).

“Se trata de mejorar la flexibilidad y disponibilidad de mantenimiento de aeronaves y reducir significativamente los costes de almacenamiento de piezas de repuesto y así minimizar el capital inmobilizado”, dijo Llano.

Aseguró que una vez demostrada la eficiencia y seguridad de esta tecnología, el objetivo es que lo utilicen cuantas más empresas del sector aéreo mejor.

“En Europa se calcula que hay 3,6 millones de piezas almacenadas para utilizar en caso de necesidad, pues muchas veces si se estropea una pieza de un avión de forma imprevista y no está stockada hay que paralizar la aeronave hasta que se consiga, lo cual supone unos costes elevadísimos para las aerolíneas”, explica a CincoDías

El proyecto, en el que intervienen 12 socios entre ellos el Instituto Tecnológico Metalmecánico Español (Aimme) y la empresa española O’Gayar, está a punto de concluir (el próximo 31 de mayo).

Pero ya hay una conclusión clara. “La solución tecnológica planteada es utilizable para piezas que no son estructurales, pero que sí tienen mucha relevancia, y también para aquellas que tienen formas muy variadas y que no son rentables fabricar en cadenas de producción en serie”.

El directivo de Atos destaca que la fabricación aditiva permite aprovechar al máximo la materia prima, “ya que apenas quedan sobrantes en la fabricación de las piezas”.

Además permite generar elementos con formas geométricas que antes no eran posibles, incluso con cavidades por dentro para hacerlas más ligeras. “Esto es muy importante porque un menor peso en un avión se traduce en un menor consumo de combustible. Un ahorro que las aerolíneas podrían trasladar al precio de los billetes y competir mejor en el mercado”.

La iniciativa de Boeing, Lufthansa Technik (la unidad de mantenimiento de la aerolínea alemana) y el resto de socios, muestra, según Llano el potencial de la impresión 3D. Una industria que creció en 2013 un 34,9% hasta 3.700 millones de dólares y que se prevé mueva 7.000 millones para este año y 11.000 millones para 2020 si la demanda continúa.

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