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05/04/2020

Sistema fallido ocasionó accidente del MAX: Etiopía

Daniel Martíne… / Martes, 10 Marzo 2020 - 00:01
Etiopía solicitó que la FAA estudie todos los factores que podrían causar un accidente en el MAX antes de recertificarlo

En el aniversario del accidente del vuelo ET302 de Ethiopian Airlines que cobró la vida de 157 personas, los investigadores etiopes señalaron que el factor principal de la caída del avión Boeing B737 MAX fue el “sistema fallido” de Boeing. 

Este accidente, ocurrido el 10 de marzo de 2019, se trató del segundo de un avión modelo Boeing B737 MAX en menos de cinco meses y que derivó en la puesta en tierra de esta familia de aviones.

La Junta Interina de Investigación de Accidentes Aéreos de Etiopía señaló que poco después del despegue los valores del sensor Ángulo de Ataque (AOA) comenzaron a diferir.

Los valores del AOA izquierdo eran erróneos y llegaban a los 74.5 grados, mientras que el sensor derecho alcanzó un valor máximo de 15.3 grados”. Esto derivó en que los sistemas computacionales de la aeronave comenzaran a tener datos distintos, añadió la investigación.

Poco después el sistema MCAS (Maneuvering Characteristics Augmentation System, encargado de evitar que el avión perdiera sustentación por tener la nariz en un ángulo muy elevado) se encendió. Los pilotos del vuelo ET302 no pudieron recuperar el control de la aeronave, la cual acabó impactándose contra el suelo seis minutos después de haber despegado del aeropuerto de Addis Abeba, capital de Etiopía.

Los investigadores señalaron que las computadoras de vuelo de la familia MAX sólo podían consultar un sensor AOA a la vez, lo que significaba que no había información de respaldo más allá de la presencia de la tripulación.

A su vez, el diseño del MCAS, que basaba su desempeño con base en una sola fuente lo hacía “vulnerable ante una activación indeseada”.

La junta de investigación de Etiopía recomendó que el diseño del MCAS debería ser modificado para que use datos de más de un sensor y otros sistemas independientes que le den redundancia.

De igual forma, solicitó que el regulador, en este caso la Administración Federal de Aviación (FAA) confirme todas las causas probables de fallo durante sus evaluaciones.

También pidió que el entrenamiento para conocer el funcionamiento del MAX incluye sesiones en simulador para que los pilotos se familiaricen con la operación normal y anormal del MCAS.

Incrementa la presión sobre Boeing

De igual forma, la semana pasada un estudio del Comité de Transporte e Infraestructura de la Cámara de los Representantes del Congreso de los Estados Unidos concluyó que la presión en costos, calendario y producción de Boeing disminuyó la seguridad en la familia de aviones MAX. El Comité también señaló que la FAA falló en sus responsabilidades de supervisión en el desarrollo de estos aviones.

En la investigación preliminar, el Comité apuntó la existencia de cinco temas centrales que afectaron el diseño, desarrollo y certificación del Boeing 737 MAX: presión en la producción, suposiciones erróneas, cultura de secrecía, conflictos de intereses y la influencia de Boeing sobre la vigilancia de la FAA.

Desde que el avión fue puesto en tierra, a nivel mundial el pasado 13 de marzo, la FAA ha llevado a cabo una revisión exhaustiva del diseño de la aeronave encontrando diversas fallas que han retrasado la posible certificación de la familia MAX.

En este momento se estima que un vuelo de certificación no se daría sino hasta finales de abril, o incluso después.

Durante el lunes 9 de marzo, las acciones de Boeing cayeron más de 12% como consecuencia de varios factores entre los que se incluye el reporte de Etiopía, el coronavirus y recientes desacuerdos entre Boeing y la FAA con respecto a un problema de cableado en los aviones MAX.

Un año de pesadilla para Boeing

Durante el último año, Boeing ha tenido que suspender la producción de su familia MAX (en marzo de 2019 la compañía esperaba aumentar su ritmo mensual de fabricación a 57 unidades al mes), enfrentar el escrutinio público a nivel mundial, despedirse de su director general, Denis Muilenburg y enfrentar el número de pedidos más bajo en años.

En enero de este año, el nuevo director general de la compañía, David L. Calhoun señaló que los costos por la puesta en tierra de la familia MAX podrían sobrepasar los 18 mil millones de dólares si ésta se extendía a mediados del año. Es posible que se extienda aún más.

A nivel mundial, las aerolíneas operadoras de este modelo, como Aeroméxico, Icelandair y Southwest, han llegado a acuerdos temporales de compensación con el fabricante por montos y cláusulas no disponibles al público.

Sin embargo, cada una de las empresas aéreas continúa monitoreando los gastos y pérdidas monetarias ocasionadas por la pérdida de sus flotas MAX.

Finalmente, Boeing también ha tenido que enfrentar demandas millonarias y la creación de un fondo de cien millones de dólares para atender a las familias de los 346 fallecidos por los accidentes en Etiopía e Indonesia.

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