Pasar al contenido principal
25/05/2020

¿Cómo que no sabemos porqué vuelan los aviones? ¡Yo sí lo sé!

Juan A. José / Martes, 3 Marzo 2020 - 21:19

Leo con interés y debo confesar, con enorme sorpresa, un debate técnico relacionado con la reciente publicación de un artículo en la prestigiada y añeja revista norteamericana Scientific American,  centrado en la cuestión del vuelo humano.

Ahora resulta, que simple y sencillamente, a estas alturas del siglo XXI, en el que volar y ver volar se ha vuelto tan común, los humanos no entendemos aún cómo vuelan los aviones y cómo y porqué hacen su función las alas.

Tan sorprendente afirmación la explican debido a que a nivel estrictamente matemático, los ingenieros saben cómo diseñar aeronaves que se mantendrán en vuelo, pero las ecuaciones no explican por qué tiene lugar la sustentación aerodinámica.

Comentan que si bien hay dos grandes teorías pretendiendo explicar el tema, lo cierto es que, por más que se ha intentado, los especialistas en aerodinámica no logran ponerse de acuerdo.

El asunto, además de llamar mi atención y hacerme recordar por ejemplo que de acuerdo con ciertos médicos honestos, la ciencia de la salud aún no encuentra una cura para un mal tan frecuente como es la gripe, me puso a pensar; reconociendo mi incapacidad técnica para aportar algo al debate científico, pero quizás conocedor de lo aéreo, este analista cree tener una teoría que en una de esas podría lograr un consenso respecto a aquello que hace posible que una aeronave vuele.

Es más, cuando quien firma esta nota tiene el privilegio de impartir algún curso o conferencia en la materia les hace la misma pregunta a sus alumnos, quienes, luego de tratar de extraer de sus particulares experiencias y niveles de formación académica, invariablemente tienden a responder con argumentos de ingeniería, llevándose una enorme sorpresa cuando les expongo mi hipótesis, la cual, debo reconocer, independientemente de lo extraordinaria que en un principio les puede parecer, toda vez que no tiene mucho que ver con lo técnico, sino con lo estratégico, terminan por aceptarla.

¿Y cuál es esa teoría?

Va: Soy de la idea que independientemente de aquello que científicamente hace volar a una aeronave, existe un factor que hace posible que ello suceda, comenzando por la existencia misma de la aeronave y de todo aquello que rodea su operación; me refiero a “Don Dinero”.

Y es que si no hay quien pague por transportar a algo o a alguien por aire, no habría necesidad de invertir en el desarrollo de equipos aeronáuticos y en su operación.

Recordemos que los avances tecnológicos tienen mucho que ver con la necesidad que se pretende van a satisfacer y que los humanos tenemos mucho, pero mucho aún que aprender, incluyendo en lo aeronáutico, ámbito en el que la ignorancia se paga en términos de pérdida de vidas y destrucción de activos.

Entonces estimados amigos científicos e ingenieros aeronáuticos, sigan debatiendo lo que técnicamente deban debatir; del otro lado de la mesa, es decir, del lado de la operación, algunos nos estamos tratando de enfocar de hacer sustentables financiera o estratégicamente sus “imperfectos” diseños.

Ojalá y pronto entiendan el problema, se pongan de acuerdo y finalmente nos expliquen “el misterio” de por qué vuela, técnicamente hablando, un avión; esa sí que será una gran noticia para nuestra industria, toda vez que supondría aeronaves más seguras, sustentables y eficientes.

Lo cierto es que lo aeronáutico no deja de ser un tema fascinante, ¿o no lo cree usted?

Facebook comments