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21/09/2019

Roles de vuelo y seguridad

Gonzalo Carrasco / Martes, 28 Mayo 2019 - 20:52

La Gestión de Recursos de la Tripulación (CRM por sus siglas en inglés) fue resultado de varios años en los que los vuelos y las tripulaciones eran organizados con la presencia del “síndrome compadre”, con el que se adelgazaba el hilo conductor de la seguridad sin tener la certeza de en qué momento éste se rompería. La familiaridad y la confianza total en los pilotos (de tal forma que la operación se ponía en manos de personas y no de procedimientos y protocolos) era tal que puede pensarse en que los vuelos eran más inseguros. A su debido tiempo, las aerolíneas pusieron manos a la obra.

En mi compañía se consultaron a varias empresas dedicaba a la prevención de accidentes y a partir de ese momento, los adiestramientos y las operaciones aéreas cambiaron radicalmente. Ahora se trata de llevar una verdadera gestión de recursos de la tripulación en cabina, incrementando la seguridad de las operaciones notoriamente. Básicamente, todos los miembros en un vuelo hacen una vigilancia completa de lo que hace cada miembro, y con esto se ha terminado con la época de los “súper-pilotos” que hacían todo de manera individual.

Y es que éste es un tema poco conocido y menos comprendido tanto por la gente de la aviación como por externos: ¿quién en su sano juicio pensaría que la asignación de personal a los vuelos implicaría un riesgo potencial para la seguridad de un vuelo?

Aparentemente esto no tiene gran importancia, sin embargo, puede ser un factor significativo que influye en los incidentes y accidentes que la aviación ha tenido en los últimos años. Antes, las notificaciones de los servicios a los pilotos, comúnmente conocidas como roles de vuelos, se hacían de manera conjunta y se sacaban las series de vuelos operados en el mes y la serie de tripulantes que tenían dicho vuelo asignado.

De esta manera, podías contactar personalmente a tu tripulación y ponerte de acuerdo en los paseos que realizarías durante el vuelo y, si esto funcionaba bien, se forjaban grandes amistades y buena química en cabina. Pero la duda radicaba en si ésta era la mejor forma de contribuir a la seguridad de los vuelos.

Algo en lo que las aerolíneas pusieron especial cuidado era en no empatar a tripulantes que hubieran tenido problemas interpersonales, familiares o de alguna otra índole y que pudiera derivar en algún conflicto durante las operaciones. Tratando de ser congruentes, también se evitó que los vuelos fueran operados por personal con parentesco. Otro factor que consideraban era no poner a dos pilotos con la misma antigüedad a volar el mismo vuelo. Se prefería que las tripulaciones tuvieran capitanes viejos y copilotos nuevos o viceversa, porque el periodo de aprendizaje de una carrera de piloto no termina con el entrenamiento inicial.

Posteriormente, la programación de los vuelos comenzó a hacerse de manera individual. A partir de entonces, los pilotos recibían un documento en el que venía inscrito el rol mensual de servicios de vuelo que la empresa le tenía asignado para ese mes. De esta forma se dijo adiós a los roles de vuelo en los que podías ver a tus compañeros, adiós a la camaradería y todo se volvió un poco más frío, quizás más profesional. El objetivo era brindar mayor seguridad en las operaciones luego de que se notara que entre el 70 y 80% de los accidentes aéreos tenía error humano. Y, hay que decirlo, estos errores muchas veces tenían sus orígenes fuera del ámbito de la aviación, como cuestiones personales, sindicales, etcétera.

Desde entonces, los porcentajes de error humano han ido a la baja y esto también se debe al rediseño de los adiestramientos, los sistemas de vigilancia y los cambios en el trabajo diario de las tripulaciones. Estos cambios dejan en claro que debe evitarse, a como dé lugar, cualquier acción que signifique el relajamiento de la disciplina en el desarrollo de los vuelos. La integración de las tripulaciones es vital y la vigilancia de los protocolos y procedimientos es la única forma de encontrar la tan anhelada seguridad de las operaciones aéreas.

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