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21/04/2018

Feliz y próspero 2018

Francisco M. M… / Jueves, 28 Diciembre 2017 - 12:06

Desde su primer día, la historia de la aviación ha tenido que enfrentar todo tipo de retos, desde el primero en la historia, que para los hermanos Wright parecía imposible de superar: volar en una maquina más pesada que el aire.

Desde entonces, todo tipo de retos y obstáculos no sólo técnicos, sino políticos y económicos… sin olvidar el tremendo impacto mundial que han tenido los actos terroristas de todo tipo y que han cimbrado a la industria a través de sus más de 100 años de existencia moviéndose en una curva que va de los peores fracasos a los más grandes éxitos.

La aviación comenzó solo con dos soñadores dueños de una gran imaginación y de una magnífica idea, idea que cambiaría al mundo, idea que ha crecido vertiginosamente como ninguna otra y que hoy ha alcanzado gigantescos índices de complejidad en todos sus conceptos.

Los procesos de los que somos testigos hoy, han acumulado miles de especialistas en todas las áreas: pilotaje, seguridad, factores humanos, ingeniería aeronáutica, medicina de aviación, técnicos en mantenimiento, materiales especiales, administradores, etcétera… y esos procesos en conjunto y de manera balanceada están moviendo millones de pasajeros en enormes y modernos aviones comerciales o aeronaves corporativas a velocidades cercanas a las del sonido alrededor de todo el mundo.

Lo anterior, a finales de este 2017 ha dado éxito financiero a muchas aerolíneas comerciales y empresas internacionales de aviación, mismos que se han mantenido durante los últimos años a pesar de algunas turbulencias políticas y económicas que ha vivido nuestro planeta.

Y aquí un paréntesis, tenemos que aceptar que aunque las aerolíneas mexicanas crecen y tienen un buen desempeño, los procesos a través de los cuales se mueven las autoridades aeronáuticas no sólo están atrasados, sino que están siendo rebasados y peor aún, no se ve quién, cómo y cuándo pueda poner orden para ponernos a la altura que nuestra aviación requiere.

En fin, en momentos en que las cosas caminan bien para la industria es cuando resulta más necesario pensar y actuar para prevenir en caso de que las cosas vayan mal, es imperativo hacer un análisis con visión de futuro para prevenir graves problemas como en el pasado.

El 2018 trae retos muy especiales para todo el mundo y desde luego la industria de la aviación no pude ser una excepción. Particularmente para México en año de elecciones presidenciales no pinta nada bien en lo político y eso siempre viene a repercutir en lo económico y en lo social.

Por otra parte, el inesperado cambio en la presidencia de los Estados Unidos junto con sus aberrantes políticas económicas, financieras y de migración, así como la implantación de una política exterior que le ha echado encima a los países más importantes del planeta; y que le ha ganado más y más poderosos enemigos tienen al mundo al borde de una gran guerra que de estallar sería de consecuencias verdaderamente desastrosas para todos y todas las industrias.

El impacto social, político y económico sería fatal para la industria aérea que se mueve en frágiles índices de ganancias.

Esperemos que todos los que participan en la industria en cualquiera de sus procesos no aflojen el paso, que sean proactivos, que tengan visión de futuro como la tuvieron los hermanos Wright y haya éxito para todos.

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