
Cuando hablamos del crecimiento Aeroportuario en América Latina, el nombre de ASUR (Grupo Aeroportuario del Sureste, S.A.B. de C.V.) ya no lo asociamos únicamente con el Aeropuerto Internacional de Cancún o el sureste mexicano, sino a una red que se extiende por el continente. Este grupo aeroportuario concesionado de México, silenciosamente ha tejido una red de operaciones que conecta ya a una buena parte del Continente, y por si no era de su conocimiento, ASUR se ha consolidado como un operador regional de peso, con presencia directa no solo en México, sino en Colombia, Puerto Rico, y ahora también en Brasil, Ecuador, Costa Rica y Curazao.
La noticia más reciente y que definitivamente marca una nueva etapa, es que ASUR firmó un acuerdo de compraventa con “Motiva Infraestructura de Mobilidade S.A.”, para adquirir la totalidad de la participación accionaria de “Companhia de Participações em Concessões” (CPC), dentro de los cuales podemos nombrar el Aeropuerto Internacional de Quito, en Ecuador, el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría en San José, Costa Rica, el Aeropuerto Internacional de Curaçao en Curaçao, el Aeropuerto Internacional de Confins en Brasil, así como el aeropuerto de Pampulha, los aeropuertos del Bloque Sur y los aeropuertos del Bloque Central en Brasil. Con estos aeropuertos ASUR varios aeropuertos latinoamericanos, consolidando una posición estratégica en Sudamérica y el Caribe.
El portafolio adquirido por CPC, comprende 20 aeropuertos, de los cuales 17 mantienen más de 15 años de vigencias en sus concesiones, garantizando un marco de estabilidad y continuidad en la operación.
El cierre de la transacción está programado para el primer semestre de 2026, una vez concluidas las revisiones regulatorias habituales en este tipo de operaciones, con lo cual todo apunta a que en este 2026 ASUR formalizará su mayor expansión internacional hasta ahora, colocándola como una de las pocas compañías latinoamericanas con una red aeroportuaria multinacional.
De Cancún al Atlántico Sur, una expansión calculada.
Este movimiento no fue casual, desde que ASUR obtuvo el control de Airplan S.A.S. y Aeropuertos de Oriente S.A. en Colombia, ha mantenido un crecimiento sostenido en tráfico y gestión.
En 2024, la red completa de ASUR, que ya contaba con operaciones en México, Colombia y Puerto Rico, alcanzó los 88 millones de pasajeros atendidos, lo que representaba un incremento del 7.4% respecto al año anterior. Detrás de esta cifra hay un mensaje claro “la demanda de conectividad aérea latinoamericana vive su mejor momento y ASUR está siendo uno de sus protagonistas”.
Para poder dimensionar esto, sólo el Aeropuerto Internacional de Cancún (que es la joya de la corona de este Grupo) y que es el segundo aeropuerto más importante de México, movilizó cerca de 33.5 millones de viajeros en 2024, manteniendo su liderazgo como puerta de entrada turística a México y como el aeropuerto internacional con más rutas directas fuera de la capital.
En tanto, los aeropuertos colombianos bajo la administración de ASUR, tales como Rionegro (José María Córdova) y Montería (Los Garzones) registraron en conjunto más de 16 millones de pasajeros en 2024, impulsados por la recuperación del tráfico doméstico y la diversificación de rutas internacionales.
Por su parte, el Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín en San Juan, Puerto Rico, operado a través de Aerostar Airport Holdings LLC, que es una sociedad 50% entre ASUR y 50% Highstar Capital, cerró el año de 2024 con alrededor de 12 millones de pasajeros, cifra récord desde la pandemia y reflejo del renacer turístico del Caribe.
Entre enero y septiembre de 2025, el tráfico total de ASUR creció un 6.3% impulsado por la fortaleza turística del caribe y repunte de rutas regionales, así como de la solidez de su modelo de negocio, en donde México ha crecido 5.8%, Colombia un 7.9% y Puerto Rico un 4.1%. Más allá de los números, estos incrementos muestran un fenómeno regional de movilidad que ASUR ha sabido capitalizar, ya que no sólo reflejan eficiencia operativa, sino una conquista silenciosa de mercados emergentes donde ASUR ha sabido combinar experiencia mexicana con visión multinacional.
El más reciente paso en su expansión, la adquisición de la participación con Motiva en aeropuertos de Brasil, Ecuador, Costa Rica y Curazao, no es una apuesta menor. El cierre de la transacción está previsto para el primer semestre de 2026, sujeto a las aprobaciones regulatorias y condiciones precedentes habituales en este tipo de operaciones internacionales.
Con la fecha de cierre prevista para 2026, esta operación se perfila como la más ambiciosa expansión regional de los últimos años, al asumir ASUR control o participación significativa en varias concesiones clave, posicionando al grupo en el corazón de la red aérea latinoamericana, desde el norte del continente hasta el Atlántico Sur, en una combinación de destinos turísticos, comerciales y logísticos que refuerzan su perfil de operador integral.
En términos estratégicos, la operación permitirá sinergias tecnológicas, estandarización de modelos de gestión y una mayor diversificación de ingresos, reduciendo la dependencia de un solo mercado o país.
Reconfigurando el nuevo mapa de la aviación regional.
Pero ASUR no sólo opera aeropuertos: gestiona movilidad, turismo y desarrollo local.
Como hemos visto, su modelo de expansión se apoya en principios de autonomía financiera, eficiencia regulatoria y cumplimiento estricto con los estándares de la Organización de Aviación Civil Internacional, lo que ha atraído confianza de inversores nacionales e internacionales.
ASUR ya muestra señales de consolidarse como uno de los tres operadores aeroportuarios más relevantes del continente, al nivel de conglomerados como Corporación América (Argentina) y VINCI Airports (Francia).
ASUR cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) bajo la clave ASUR, y en la Bolsa de Nueva York (NYSE) con el símbolo ASR, donde cada American Depositary Share (ADS) representa diez acciones serie B. Sus ingresos derivados de aeropuertos internacionales ya representan más del 40% de su flujo total, mostrando un cambio estructural “de un grupo nacional a un actor global con ADN orgullosamente mexicano”.
El caso de ASUR confirma una tendencia y es sobre como las empresas mexicanas de infraestructura están demostrando que pueden competir y liderar en mercados internacionales si apuestan por la eficiencia operativa, la acreditación internacional y la visión de largo plazo.
En un continente donde aún predominan los operadores estatales, ASUR ha logrado internacionalizar el modelo de concesión aeroportuaria mexicana, combinando rentabilidad con conectividad regional.
La adquisición con Motiva no sólo amplía el mapa de ASUR, le abra una nueva etapa a la aviación latinoamericana, con una empresa mexicana como protagonista, de lo cual nos sentimos sumamente orgullosos.
Enhorabuena a ASUR y todo su gran equipo detrás de este gran logro.
¡Hasta el próximo vuelo!
Erándeni Calderón
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