
MAS Air es una aerolínea mexicana totalmente independiente de LATAM y especializada en carga, cuyo actual propietario es un grupo de inversionistas agrupados en Discovery Americas.
Su operación se ha concentrado en conectar México con mercados de América Latina, Norteamérica y destinos transoceánicos, de acuerdo con su página oficial, que muestra una importante red activa de rutas y conexiones que ya alcanzan los 100 destinos.
MAS Air no es una empresa pública, sino privada, por lo que no tenemos el mismo nivel de información financiera que el que tienen las aerolíneas que cotizan en bolsa, pero los indicios son que, desde el punto de vista operativo y económico, MAS Air se encuentra en un periodo de estabilización y expansión, aunque debemos decir que los problemas financieros que enfrenta la industria aérea mundial debido a la inestabilidad económica tienen a todas las aerolíneas del planeta en etapa de gran incertidumbre.
Las fuentes disponibles señalan que MAS Air está operando una flota de cinco aviones Airbus A330F convertidos a cargueros, lo que representa un cambio importante respecto de su anterior operación con Boeing 767.
Robert Van de Weg, quien es el CEO de la empresa, con gran experiencia en la industria, habiendo trabajado con Cargolux, Atlas Air y KLM Cargo, entre otros puestos importantes, ha dicho que hay planes para adquirir dos aeronaves de fuselaje ancho durante este 2026 y la compañía ya había anunciado anteriormente un ambicioso proyecto para crecer considerablemente su flota y penetrar nuevos mercados.
MAS Air está en una buena situación y continúa operando para aprovechar el crecimiento del mercado de carga aérea, logrando por ahora manejar alrededor de 82 mil toneladas de carga cada año.
No hay información pública reciente y suficientemente detallada que permita afirmar cuánto gana o pierde la empresa en pesos y centavos porque, como hemos comentado, por ser una empresa privada no hace públicos todos sus números.
Sin embargo, hay algunos indicadores que merecen atención porque pueden impactar en las finanzas de la empresa y, como ejemplo, tenemos la sustitución de sus aviones B767 por aeronaves Airbus A330F, lo que ha implicado una inversión importante.
La carga aérea tiene márgenes muy sensibles al precio del combustible, que hoy se ve incrementado, y esto impacta en la utilización de las aeronaves y tarifas de carga.
Por otra parte, el crecimiento de flota requiere capital y puede generar presión financiera si los aviones no mantienen la utilización y ocupación adecuadas, pero la empresa continúa comercializando activamente sus servicios y rutas, lo cual es una señal positiva desde el punto de vista operacional.
En julio de 2026, ejecutivos de MAS seguían hablando públicamente del papel de la carga aérea y de la capacidad de la empresa para responder a cambios y disrupciones en las cadenas de suministro.
Hay, además, una novedad que cambia considerablemente el panorama.
Después de aproximadamente tres años de conflicto, en marzo de 2026 ASPA (Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México) obtuvo la titularidad del contrato colectivo de los pilotos de MAS Air, después de que el STIA (Sindicato de Trabajadores de la Industria Aeronáutica) retirara el amparo que mantenía detenido el resultado de la votación. En noviembre de 2023, los pilotos de MAS Air votaron mayoritariamente porque ASPA los representara, pero el sindicato STIA interpuso un amparo que mantuvo detenido el reconocimiento durante más de dos años.
ASPA obtuvo formalmente la titularidad del contrato colectivo de los pilotos de MAS Air, aunque posteriormente ASPA informó que todavía estaba pendiente la toma de nota/acreditación oficial para que la delegación de MAS quedara plenamente reconocida dentro de ASPA, una vez que la Suprema Corte de Justicia emita los oficios correspondientes, que a su vez deberán ir al Tribunal Laboral y al Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral.
La propia ASPA actualmente incluye a MAS Air, con pilotos de Airbus A330, dentro de su estructura de reporte laboral.
El costo laboral de la operación de vuelo probablemente podría aumentar si se produce una mejora sustancial de salarios, prestaciones, jornadas, descansos, escalafón y reglas de trabajo que ASPA y los pilotos de la empresa esperan.Pero eso no necesariamente es malo para la empresa. Un contrato colectivo bien estructurado puede darle a la empresa una mayor estabilidad laboral, menor rotación de pilotos, mejores mecanismos de negociación, mayor previsibilidad de costos y una relación laboral más profesionalizada.
Lo importante ahora es saber qué está pasando con la negociación de las condiciones laborales, porque obtener la titularidad del contrato no significa que automáticamente se hayan conseguido nuevos salarios y prestaciones.
ASPA ya representa formalmente a los pilotos de MAS A330 y su plataforma laboral contempla temas de pagos, prestaciones, transporte y demás condiciones de trabajo.
Como referencia, en Aeroméxico y en su filial Connect, los pilotos aprobaron en 2024 un acuerdo que representó más de 20% entre incrementos salariales y mejoras en prestaciones.
Esto no significa que los pilotos de MAS Air vayan a recibir ese mismo porcentaje por ahora, pero sí establece un precedente y una guía importante para ASPA y los pilotos de la empresa.
Si ASPA quiere llevar gradualmente a la aerolínea hacia condiciones comparables con otras operaciones de largo alcance representadas por el sindicato, se esperaría que la negociación se concentre en:
Aumento al salario base, mejoras en gastos de viaje, pago por tiempos de servicio y jornadas extras, mejoras en roles y descansos, reglas de ascensos y promociones, mejoras en programas de jubilación.
El A330 y las jornadas internacionales justifican analizar también productividad, horas de vuelo, días fuera de base y responsabilidad operacional, entre otras.
¿Puede MAS Air pagar mejores salarios, beneficios y condiciones laborales en general?
Podemos decir que sí existe margen para negociar, pero dependerá mucho de la situación financiera y de los planes de crecimiento de la empresa. ASPA tiene, además, una posición negociadora más fuerte ahora que cuenta con la representación sindical de los pilotos.
Negociar es un arte. Si empresa y sindicato hacen las cosas de buena fe, logrando un esquema contractual de “ganar-ganar”, MAS Air estará garantizando su desarrollo y su éxito futuros y, por su parte, ASPA seguirá cumpliendo con su compromiso histórico de mejorar las condiciones laborales de los pilotos afiliados que hoy, por cierto, son las mejores de la industria en México.
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