
“En aviación quien piensa al día ya va atrasado”
Uno de los temas más actuales entre muchos otros que vivimos en estos días es el que se refiere a la mala imagen que ha adquirido en el mundo y a la designación oficial internacional del aeropuerto Benito Juárez que ha caído 20 lugares en el ranking mundial solo en los últimos 7 años.
Este aeropuerto llegó a ser el número uno de Latinoamérica y a estar entre los primeros 15 del mundo por su ubicación en el continente, por su enorme demanda interna y por ser un importante hub aéreo.
Este aeropuerto internacional Benito Juárez hoy ha sido prácticamente abandonado aparentemente con la intención de movilizar al aeropuerto de Santa Lucía y, aunque ahora el primero ya tiene algo de presupuesto, hay que decir que el dinero ha llegado tarde y es insuficiente porque son muchas las cuestiones de infraestructura que deben ser atendidas.
Y no me refiero a repintar baños o rediseñar salas de espera y los diferentes recintos de atención para pasajeros (que también ya hace falta) sino al mantenimiento que hoy requieren las áreas de maniobras donde se mueven los aviones en ambas terminales.
Pistas, calles de rodaje y plataformas de estacionamiento que se encuentran ya en mal estado deben ser reparadas y mantenidas adecuada y puntualmente tal y como lo establece el Anexo 14 de OACI.
La Institución internacional exige a sus miembros que haya un programa de mantenimiento, que incluya la prevención “cuando sea apropiado” (y por cierto que ya es apropiado desde hace mucho tiempo) para asegurar que estas áreas se mantengan en estado tal que no empeore ni comprometa la seguridad, regularidad o eficiencia en el constante movimiento de aeronaves.
Las instalaciones que deben ser atendidas de manera urgente en el Benito Juárez son, además de las que ya comentamos, las ayudas visuales, cercas, sistemas de drenaje, instalaciones eléctricas, edificaciones, etc.
Deben llevarse a cabo el monitoreo e inspecciones periódicas de todas las áreas de movimiento especialmente del pavimento de calles de rodaje y pistas.Las dos pistas del Benito Juárez (05L y 05R) requieren de una repavimentación urgente para corregir las irregularidades que tienen sobre todo la 05L en su último tercio que ya presenta desniveles realmente alarmantes para la operación de las aeronaves que despegan.
Este tipo de irregularidades en el nivel de las pistas no solo resultan incómodas para los pasajeros sino, y es lo más importante, también representan desgaste adicional que dañan las estructuras de las aeronaves especialmente en trenes de aterrizaje y empenaje.
Lo mismo aplica para las calles de rodaje que ya presentan todo tipo de irregularidades en sus pavimentos.
Cada año debería llevarse a cabo la medición de la fricción y la remoción del hule que se acumula en el pavimento en las zonas de toque de los aviones para evitar que con el calor excesivo o agua las pistas se conviertan en áreas resbalosas e inseguras que pueden provocar el hidroplaneo de los aviones. Asimismo se requiere atender y quizá rediseñar el mantenimiento preventivo adecuado a sistemas de drenaje porque han demostrado recientemente que no pueden soportar las grandes cantidades de agua que provocan las lluvias en el Valle de México y que pintan para ser peores cada año.
Las ayudas visuales como marcas, luces y señalización en general en áreas de maniobras deben mantenerse funcionando al 100% mediante los protocolos específicos establecidos internacionalmente, especialmente cuando las operaciones aéreas están sujetas a condiciones de baja visibilidad.
De suma importancia y más que urgente es atender el problema de los equipos de comunicaciones y control que ya resultan obsoletos, así como las fallas constantes en las frecuencias de radiocomunicación aire tierra en las diferentes áreas de control de tráfico aéreo.
Se recomienda el cuidado del factor humano para que al diseñar y aplicar el programa de reparación de la infraestructura general y el mantenimiento en el aeropuerto se eviten errores humanos asegurando que los Ingenieros a cargo, los inspectores y el personal general tengan procedimientos claros mediante la capacitación adecuada.
Si no se cumple lo que exige este capítulo 10 del Anexo 14 establecido por la OACI se pueden presentar problemas o daños que en la práctica afectarían la seguridad operativa.
La seguridad de alrededor de 45 millones de pasajeros que se transportan cada año hacia y desde el aeropuerto Benito Juarez no puede depender de decisiones políticas o de la ineficiencia y complacencia de administradores, autoridades y Gobierno Federal.
Ojalá sea comprendido de una vez por todas porque la seguridad es lo más importante y en aviación quien piensa al día ya va atrasado.
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