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19/05/2022

Ya es tiempo de asegurar la gobernanza de la Luna

Carlos Duarte / Lunes, 9 Mayo 2022 - 20:40

Cuando se firmó el Acuerdo de la Luna en 1979, la posibilidad de utilizar recursos lunares y establecer colonias en su superficie era muy remota. A la Luna solamente habían llegado las dos potencias espaciales de ese entonces, Estados Unidos y la Unión Soviética, y aunque Estados Unidos realizó varias misiones tripuladas a la Luna entre 1969 y 1972, pronto perdió el interés por regresar, ya que había logrado triunfar en la carrera espacial contra la Unión Soviética. En aquel entonces no se veía ningún provecho económico en regresar a la Luna y las misiones a la Luna salían muy caras.

Ahora, la situación es distinta. Ya existen muchos más actores espaciales con la capacidad de llegar a la Luna. No solo Estados Unidos y Rusia, sino también China, la Unión Europea, Japón, Emiratos Árabes, e India, poseen la tecnología para llegar a la Luna y también tienen la ambición de explotar sus recursos y establecer asentamientos humanos en su superficie. Además, hay una gran cantidad de empresas privadas con la intención de hacer misiones en la Luna. Solamente en Estados Unidos, a partir del programa Commercial Lunar Payload Services de la NASA, CLPS, se han generado más de 10 empresas privadas emergentes que están desarrollando tecnología para ejecutar misiones en la superficie de la Luna. Entre estas empresas destacan Astrobotic e Intuitive Machines que tienen programadas misiones este año, pero también están Ceres Robotics, Sierra Nevada y Tyvak Nanosatellite Systems, entre otras. Asimismo, empresas más establecidas como SpaceX, Lockheed Martin y Blue Origin, también están desarrollando capacidades para ir a la Luna, que podrán probar en los próximos años.

Es por esto que el Acuerdo de la Luna ya no es un instrumento viable para lograr la gobernanza en nuestro satélite natural, ya que se firmó en una época muy distinta a la de ahora, y sus postulados resultan poco realistas. El Acuerdo de la Luna se generó bajo la premisa de que la Luna y otros cuerpos celestes eran "patrimonio de la humanidad", un concepto vago que ha hecho que ninguna de las potencias espaciales lo haya firmado hasta la fecha. Esto se debe a que las naciones con capacidad de ir a la Luna tienen intereses políticos, comerciales y militares, por lo que para ellas, el tener que compartir los beneficios de la explotación de recursos lunares, les causa conflictos y es un desincentivo para que las empresas privadas realicen operaciones en la Luna. A ninguna empresa le va a convenir invertir recursos para explotar materiales o dar servicios en la Luna si tiene que repartir sus ganancias con toda la humanidad. Todo esto hace que el Acuerdo de la Luna no sea un instrumento realista para asegurar la gobernanza de la Luna, porque ninguna de las naciones espaciales lo va a firmar.

El regreso a la Luna ya es una realidad, en unas décadas tendremos colonias de seres humanos que estarán ejecutando todo tipo de actividades como exploración, minería y servicios turísticos, Esto va a generar conflictos por la ocupación de territorios y la explotación de recursos. Es por esto que es necesario revisar el Acuerdo de la Luna y sustituirlo con otros instrumentos de política espacial más acordes con la realidad actual. Esto no será fácil, pero tendremos que hacer el esfuerzo. Pronto seremos una especie interplanetaria, por lo que debemos ver hacia el futuro como una sola humanidad y dejar atrás nuestros conflictos para vivir en paz, pero sobre todo dejar a las nuevas generaciones un legado que les permita construir en armonía la nueva Era Espacial.

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