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01/07/2022

Demoras y cancelaciones en el aeropuerto Benito Juárez

Francisco M. M… / Miércoles, 13 Abril 2022 - 18:46

El pasado viernes se registraron 340 demoras y cancelaciones de algunos vuelos en el aeropuerto internacional (ese sí) Benito Juárez, y así cada día miles de pasajeros deben sufrir inconvenientes de todo tipo para poder viajar.

Son muchas las razones por las que un avión comercial puede retrasar su salida o su llegada, pero las más constantes tienen que ver con fallas mecánicas de las aeronaves, condiciones de mal tiempo y exceso de tráfico que complica el control de los aviones en tierra y en vuelo.

El aeropuerto Benito Juárez fue declarado en su nivel máximo de saturación hace más de 15 años, y a pesar de los problemas e inconvenientes, este aeropuerto internacional tenía un buen grado de eficiencia y funcionaba como funciona los de Nueva York, Atlanta, Dallas o París, que manejan niveles de tráfico de aviones y pasajeros realmente impresionantes

El aeropuerto Benito Juárez está presentando hoy graves problemas que provocan demoras y cancelaciones en mucho mayor número que las que se registraban en el 2019, antes de iniciar la pandemia COVID, cuando se controlaban cerca de 980 operaciones  aéreas cada  día.

Casualmente, a partir del pasado 21 de marzo cuando se inauguró el inacabado aeropuerto Felipe Ángeles en Santa Lucía, las demoras y los problemas en el Benito Juárez se han multiplicado, y eso que  todavía no se alcanza el número de aeronaves que despegaban  y aterrizaban en él hace tres años.

Las demoras por fallas mecánicas son muy raras porque las aerolíneas cuentan con aeronaves de alta tecnología y la mayor parte de ellas muy nuevas.

Por otra parte, se está iniciando la temporada de mal tiempo y el Valle de México y sus alrededores tienen fama de sufrir las mayores tormentas eléctricas y turbulencias, lo que obliga a las aeronaves a mantener en patrones de espera en áreas despejadas en las cercanías o volar a sus aeropuertos alternos causando demoras y cancelaciones y esto es algo que los pasajeros deben tomar en cuenta y ser conscientes porque no hay manera de controlar el mal tiempo y en un par de meses se va a poner todavía peor.

Lo anterior lo hemos visto desde siempre, pero hay un asunto en el que debemos reflexionar, y se refiere al control de tráfico aéreo, servicio que presta desde hace muchos años Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM) 

Nuestros controladores aéreos fueron considerados en otras épocas entre lo mejor del mundo y eran capaces de controlar y mantener el tráfico fluido en horas pico, y aún en condiciones de mal tiempo tenían un alto nivel de eficiencia y profesionalismo, lo que ayudaba a reducir un buen número de demoras y cancelaciones, también a pesar de las condiciones adversas y la saturación de tráfico.

Nuestros controladores, mal tiempo o no, saturación o no, solían tener un verdadero compromiso en el cumplimiento de su delicado trabajo, y pudimos atestiguarlo en compañía de controladores extranjeros que se admiraron en su momento del profesionalismo y eficiencia de nuestros controladores aéreos durante las visitas a los centros de control de México, organizadas por el Colegio de Pilotos aviadores de México, durante los trabajos de la hoy extinta Comisión de Controladores Pilotos (CCP) hace años.

¿Y qué pasó entonces? 

Los cambios que se han llevado a cabo en los procedimientos de llegadas y salidas de las aeronaves en el Valle de México para poder complementar y coordinar con el aeropuerto de Santa Lucía han resultado ser parte del problema y si a eso le añadimos los problemas políticos y laborales que enfrentan los controladores de tráfico aéreo de SENEAM la receta para crear más problemas está lista.

En el SENEAM se han registrado cambios importantes. Se ha removido a personal de mucha experiencia y se ha sustituido con el dedo por controladores nuevos, inexpertos y no muy bien preparados, y eso entre otras cosas está provocando el problema de saturación de tráfico aéreo y gran número de demoras y cancelaciones.

No se puede negar el exceso de tráfico aéreo que maneja el Benito Juárez, pero por lo que se ve, parecería que muchos de los problemas de cancelaciones y demoras son creados a propósito para obligar a las aerolíneas a emigrar sus operaciones al AIFA.

Es notorio el descuido general en el que está cayendo el aeropuerto Benito Juárez en todos sus diferentes sectores y lo referente al control de tráfico aéreo no parece ser una excepción.

Sin haber alcanzado los niveles de saturación de hace tres años, ahora resulta que los controladores antes reconocidos internacionalmente por su profesionalismo y eficiencia hoy no pueden, o no quieren, o no los dejan hacer el trabajo poniendo su parte, consciente o inconscientemente, en el caos de todos los días.  

A punto de dejar atrás la parte más difícil de la pandemia es normal el incremento de tráfico aéreo, pasajeros  y operaciones en todos los aeropuertos Mexicanos pero el AIFA en Santa Lucía todavía no está listo ni lo estará por varios años de acuerdo a lo dicho por sus propios administradores militares, para recibir 900 operaciones comerciales nacionales e internacionales, o más, al día, sin olvidar las operaciones de la Fuerza Aérea.

Ha resultado ser una mala  decisión tratar de obligar a las diferentes aerolíneas a operar en ese aeropuerto complicando sus operaciones y negándoles, de entrada, mayor número de slots en el Benito Juárez. 

El AIFA no está listo para recibir vuelos internacionales y no puede manejar entrada y salida de aeronaves que pueden transportar hasta 500 pasajeros porque la infraestructura aeroportuaria no está terminada y los accesos terrestres tampoco, entre muchos otros problemas, y eso lo saben los grandes transportadores aéreos que ya han dejado clara su negativa de operar en Santa Lucía.

El AIFA debió ser inaugurado cuando se hubiera alcanzado el 100% de su construcción en áreas operativas y de pasajeros, así como los accesos terrestres  y después de haber cumplido con todos los procesos y estándares internacionales exigidos por OACI para convertirse en un aeropuerto realmente eficiente e internacional. 

Por otro lado, al AIFA le falta mucho para lograr el número de operaciones requeridas para ser autosuficiente desde el punto de vista económico, y mientras tanto, ¿quién paga su operación diaria?

Este aeropuerto empieza hoy tal y como empezó el aeropuerto de Toluca, el cual, por cierto, cuenta con la pista de aterrizaje más larga de México y tiene instalado el único sistema de aterrizaje CAT III-C para operaciones con visibilidad cero, pero que no está en operación desde hace tiempo y que se encuentra prácticamente abandonado por la aviación comercial.

Toluca se ha convertido en un elefante blanco y solo hay que desear que Santa Lucía no termine igual por todo lo que implica en el progreso de nuestra industria aérea por todo lo que nos ha costado y por todo lo que les va a costar a nuestros hijos, que van a pagarlo junto con el costo de la inexplicable cancelación del proyecto Texcoco.

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