
El Aeropuerto de Estambul (iGA), Turquía, ha consolidado su posición como el principal punto de conexión aérea a nivel mundial, al ocupar el primer lugar en Europa en materia de conectividad directa durante dos años consecutivos, 2024 y 2025, según los informes anuales de la Asociación Internacional de Aeropuertos para Europa (ACI Europa).
Con una red de más de 330 destinos —309 de ellos atendidos con vuelos sin escalas— y respaldado por la operación de 116 aerolíneas, iGA ofrece un nivel de acceso global sin precedentes. Esta infraestructura posiciona al aeropuerto como un nodo estratégico para el tránsito intercontinental, favoreciendo tanto el turismo como los negocios a gran escala.
Más allá de su conectividad, iGA ha sido reconocido internacionalmente por su excelencia en la atención al pasajero. Actualmente es uno de los seis aeropuertos en el mundo que cuentan con la acreditación Nivel 5 de Experiencia del Cliente otorgada por el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI), un estándar que ha sido respaldado por distinciones como “Mejor Aeropuerto del Mundo” por Conde Nast Traveler en 2022, 2024 y 2025, y “Mejor Aeropuerto Internacional” por Travel + Leisure.
Entre sus espacios destacados se encuentra la iGA Lounge, que ofrece opciones gastronómicas de alta gama y zonas de descanso exclusivas.
En el ámbito operativo, iGA ha marcado un precedente en Europa al ser el primero en implementar operaciones simultáneas con tres pistas, lo que le ha permitido alcanzar una capacidad de hasta 148 movimientos de aeronaves por hora. Este desempeño se ve reforzado por una estrategia tecnológica de última generación que incluye chatbots con inteligencia artificial, rastreo de equipaje mediante RFID y sistemas de embarque biométrico, con lo cual se ha logrado reducir los tiempos de abordaje en un 30%.
En paralelo, el aeropuerto mantiene un compromiso firme con la sostenibilidad. Aspira a alcanzar emisiones netas cero para 2050 y, en ese camino, ha invertido 212 millones de euros en la planta solar de Eskişehir, lo que permitirá que toda la terminal funcione exclusivamente con energía solar.
Además, en colaboración con el centro de investigación TÜBİTAK, desarrolló un Plan de Adaptación Climática que garantiza la resiliencia operativa frente a los efectos del cambio climático.
Con estos avances, iGA Estambul no solo se consolida como el aeropuerto con mayor conectividad directa en Europa, sino también como un modelo de infraestructura aeroportuaria del futuro, donde la expansión y la eficiencia se alinean con una visión de sostenibilidad y excelencia en el servicio.







